En qué fijarse al escuchar
Mantis hace audible esa infraestructura nueva. Su sencillo de 2025 «Weatherman» transita entre bislama, francés e inglés sobre una producción compacta de hip-hop. Los cambios de lengua interpelan al país de origen, a las historias lingüísticas coloniales y a un público más amplio del Pacífico dentro de una misma interpretación. Su fraseo alterna versos mesurados y una presión rítmica más densa, dejando que la base sostenga la tensión sin devorar las palabras.
«Weatherman» ganó Pacific Break 2025 tras competir con propuestas de toda la región. El resultado propició una actuación en WOMADelaide en 2026, pero el hecho local más importante es el equipo tras la grabación. Vanboii y Wilz la produjeron, y Mantis creó Kele Productions con integrantes del grupo de rap Confliction después de regresar a Vanuatu. El artista, los productores y la base de producción forman una escena con más solidez que una lista de géneros.
La canción habla del clima extremo desde una perspectiva ni-Vanuatu. No convierte el país en imaginería climática: Mantis elige el tema y controla su retórica. Su disco anterior Personal Therapy y los sencillos posteriores muestran a un artista que construye un repertorio grabado, mientras «Weatherman» resulta especialmente clara porque lengua, producción e historia pública confluyen en una obra concisa.
«E No Easy Overseas», de DADII-B, ofrece otra perspectiva de 2025. Su título en bislama rechaza la fantasía de que emigrar suponga automáticamente escapar o triunfar. La voz permanece próxima al oyente y la producción mantiene un estribillo directo, como corresponde a una canción concebida para circular con rapidez por teléfonos y redes de la diáspora. En 2026, publicaciones como «Vanuatu United FC», «Meri Vanuatu» y «Tam-Tam-Mu» mostraron con qué rapidez podía el mismo artista responder al deporte, la identidad y la celebración pública.
Esa velocidad caracteriza la industria actual. Una sesión de estudio puede convertirse en una canción de fútbol de alcance nacional o en una publicación para las celebraciones de la independencia sin esperar el ciclo completo de un disco. Los créditos de producción importan porque la base, el tratamiento vocal y el máster final suelen pasar por un pequeño círculo de colaboradores. Por ello, el trabajo de DADII-B pertenece a la historia discográfica de Vanuatu tanto como los estudios de casetes, aunque hoy se publique como un sencillo escuchado en un teléfono.
La historia de 26 Roots une dos épocas. El grupo de reggae de Santo ganó el Pacific Break inaugural en 2008 con «Broken Promises» y publicó su disco de debut, Praise Jah, en 2025. Los dieciséis años entre ambos acontecimientos muestran la dificultad de sostener una banda entre islas, empleos y recursos industriales limitados. El disco demuestra que los músicos mantuvieron vivo un repertorio hasta que fue posible publicarlo por completo.
Stanleyson Antas ofrece otra clase de regreso. En Akoustic Volume 1 (Play On), de 2025, el cantante de Stan and the Earth Force redujo canciones como «Sailing», «Justice» y «No Worries» a guitarra y voz. El formato reducido deja expuestos letra, movimiento armónico y respiración que un arreglo completo de reggae puede ocultar en parte. Aquí acústico no significa anterior ni más auténtico. Es un artista maduro que revisita su propio repertorio.
Tujah, originario de Aneityum, llevó el reggae de Vanuatu al escenario de Fest'Napuan en 2025. Sus letras reflexivas y su voz principal firme lo sitúan en la misma conversación regional que Naio, 26 Roots y Stan, pero no como sustituto de ellos. Una actuación de festival importa porque aporta un contexto en directo: la escena suena en Port Vila ante público local, artistas visitantes y oyentes de la radiodifusión.
El disco de debut Island Life (2025), de Yosh Shing, parte de otra experiencia. Nacido en Port Vila y formado en la guitarra por su madre, escribió canciones mientras viajaba como jugador olímpico de tenis de mesa. La guitarra fue una conexión portátil con el hogar antes de que las canciones se grabaran como disco. La biografía es inusual, pero el punto musical resulta familiar: viajar puede intensificar el vínculo local en vez de disolverlo.
«Black Butterfly», de Tio, sigue siendo una obra importante de cantautor. Violín, guitarra, ukelele, percusión y textura electrónica crean un oscurecimiento gradual alrededor de la voz. Su origen daakaka y su experiencia temprana del tamtam de Ambrym nutren la imaginación musical sin convertir una canción pública de estudio en prueba ceremonial. La pieza gana su atmósfera mediante el arreglo, no con ambientación tropical prefabricada.
«Freedom», de Vanessa Quai, pertenece a una fase anterior del gospel-pop grabado, no a una categoría falsa de música completamente nueva. Su actividad pública continuada, incluida música nueva oída en 2026, mantiene vigente la carrera aunque esta grabación sea histórica. La distinción es útil: una escena viva incluye artistas con décadas de trabajo además de debuts.
Las mujeres siguen recibiendo pocos créditos como productoras e instrumentistas aunque dirijan formas comunitarias, de gospel y pop. La radiodifusión actual ha empezado a dar mayor visibilidad a artistas como Shazza, pero una mención aislada no corrige el registro. La respuesta más sólida es acreditar cada publicación verificable y conectar a las cantantes actuales con las mujeres ya nombradas en la música de agua, la canción de cuna, la danza de boda y los conjuntos de bambú.
El rock y el metal no deben inflarse a partir de publicaciones dispersas. El catálogo amplificado de Huarere ofrece una historia documentada de rock-pop, mientras los grupos contemporáneos de música pesada necesitan el mismo criterio aplicado al reggae y el rap: integrantes identificados, una publicación estable y una conexión con Vanuatu. El silencio es preferible a inventar una escena desde una etiqueta de género imprecisa.
Los festivales de Port Vila, Luganville y centros provinciales colocan bandas de cuerda, reggae, danza kastom, gospel y artistas visitantes del Pacífico unos junto a otros. Tujah en Fest'Napuan es un ejemplo concreto; Mantis en WOMADelaide muestra cómo la música viaja hacia fuera. Los calendarios actuales todavía deben comprobarse porque el clima, el coste del viaje y la capacidad de los recintos pueden cambiar rápidamente un programa.
El mapa contemporáneo no busca, por tanto, el próximo sonido dominante de Vanuatu. Es una red de decisiones: Mantis moviéndose entre tres lenguas, DADII-B convirtiendo una frase social en estribillo, 26 Roots completando un disco después de dieciséis años, Stanleyson Antas reescuchando sus canciones en acústico y Yosh Shing escribiendo al hogar mientras viaja. Sus diferencias demuestran la existencia de un presente musical activo.