Capítulo 04
Las voces de la edad de oro de Phnom Penh perviven en registros imperfectos
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La música popular camboyana de las décadas de 1950 y 1960 y comienzos de la de 1970 fue cosmopolita, inventiva y estuvo estrechamente vinculada a la radio, el cine, las salas de baile y una cultura discográfica en expansión. La guitarra eléctrica, los metales, el órgano, los ritmos latinos y afrocubanos, la chanson francesa, el rock, el surf, el bolero y la práctica melódica jemer confluyeron en estudios y arreglos. El periodo suele llamarse edad de oro. El nombre es útil si conduce a los artistas; se vuelve sentimental si oculta la industria y la catástrofe posterior.
Sinn Sisamouth es una puerta, no toda la estancia
Sinn Sisamouth compuso y grabó canción romántica, música de cine, estilos de baile y arreglos para bandas modernas. Su fraseo fluido podía acomodarse sobre una orquestación contenida o sobre un pulso eléctrico más incisivo. Empiece por «Champa Battambang». Escuche cómo la melodía transmite lugar y añoranza sin necesitar un arreglo grandilocuente. Compárela después con un número de baile más rápido y observe cómo su control vocal sobrevive al cambio de ritmo.
La estatura de Sisamouth puede hacer desaparecer a otras personas. Úselo como primera puerta y pase enseguida a las mujeres cuyas voces e identidades escénicas dieron forma a la misma época.
Ros Serey Sothea podía convertir la luminosidad en fuerza
Ros Serey Sothea poseía una voz aguda y ágil, capaz de flotar sobre densos arreglos eléctricos. En «Chnam Oun 16», escuche el contraste entre el tono juvenil de la letra y la firmeza de su ataque. En las canciones de orientación rockera, advierta cómo la ornamentación y la precisión rítmica impiden que la voz resulte meramente dulce.
Los álbumes digitales modernos que llevan su nombre suelen mostrar fechas de edición recientes. Esas fechas identifican la recopilación o la edición autorizada, no necesariamente la sesión original. Cuando el año de origen sea incierto, sitúe la canción dentro de su periodo documentado anterior a 1975, sin inventar una precisión inexistente.
El Cambodian Vintage Music Archive ha vuelto a facilitar el acceso a su catálogo y dirige los beneficios a los familiares supervivientes. Esa relación importa porque la preservación también plantea una cuestión de derechos: ¿quién autoriza una edición, a quién se reconoce y quién obtiene valor cuando las grabaciones antiguas llegan a nuevos públicos?
Pan Ron cambiaba de carácter de una canción a otra
Pan Ron podía sonar juguetona, conversacional, incisiva o teatral. «Rom Jongvak Twist» es un punto de partida práctico: siga el pulso del baile y escuche después cómo la línea vocal juega con él en lugar de limitarse a cabalgarlo. Su catálogo recuerda al oyente que las mujeres de la edad de oro no formaban una única categoría de cantantes románticas.
Huoy Meas une el micrófono con el dial de la radio
Huoy Meas fue cantante y compositora, además de figura radiofónica, lo que la convierte en una guía especialmente útil para entender cómo circulaban las canciones. Empiece por «Unique Child». Su fraseo sereno pertenece a una interpretación concreta, mientras su labor en la radio apunta a la repetición cotidiana mediante la cual los oyentes aprendían voces, títulos y novedades.
Sitúela junto a Sisamouth, Sothea y Ron, no en el margen de su historia. La radio creó familiaridad por todo el país, pero los catálogos supervivientes siguen siendo desiguales. La fama actual depende en parte de qué cintas, discos, colecciones privadas y recuerdos consiguieron perdurar.
Baksey Cham Krong y el filo eléctrico
Bandas como Baksey Cham Krong demuestran que el rock camboyano no fue una invención retrospectiva de recopilaciones extranjeras. Los músicos jóvenes asimilaron el lenguaje de las bandas de guitarras y lo hicieron local mediante las voces en jemer, el repertorio y las condiciones de actuación. La guitarra eléctrica podía aportar un patrón rítmico entrecortado, trémolo, fuzz o una respuesta melódica al cantante.
La recopilación conocida habitualmente como Cambodian Rocks dio a conocer este repertorio a muchos oyentes internacionales. Su poder de descubrimiento venía acompañado de una grave carencia: las primeras ediciones hicieron circular a los artistas con atribuciones deficientes o inexistentes. Use la recopilación como punto de partida y reconstruya después los nombres mediante catálogos atentos a los derechos y ediciones dedicadas a cada artista.
El cine y la radio hicieron viajar las canciones
Las canciones cinematográficas podían llevar una voz más allá de un local de actuaciones. La radio convirtió la repetición en parte de la vida cotidiana. Un oyente podía conocer un estribillo sin poseer un disco, mientras los músicos aprendían arreglos a partir de emisiones y actuaciones. El ecosistema discográfico incluía compositores, letristas, cantantes, directores de banda, músicos de sesión, técnicos, cineastas, locutores y comerciantes.
Ese ecosistema explica mejor la variedad de la música que la expresión rock psicodélico camboyano. La psicodelia nombra una parte de lo que oyentes posteriores perciben en ciertos timbres y arreglos de guitarra; no abarca el bolero, el romvong, el twist, el chachachá, la balada sentimental ni la canción de cine. Mantenga una selección lo bastante amplia para dar cabida a todo el entramado que produjo esa música.
Una fecha puede describir cuatro acontecimientos distintos
En la música camboyana antigua hay que distinguir entre grabación, primera edición, recopilación y reedición digital. Una fecha reciente en una plataforma puede referirse al acceso, no a la interpretación; atribuir sin respaldo una fecha de los años sesenta crea otro error. Dé prioridad a la canción y no oculte la incertidumbre cuando se desconozca el año de la sesión.
Crear una selección de la edad de oro que no repita un solo ánimo
Elija seis canciones para una primera sesión: dos de mujeres, dos de hombres y dos actuaciones acreditadas de bandas. Incluya una canción romántica lenta, un twist o chachachá, un número de rock dominado por la guitarra, una pieza de baile vinculada al romvong y una canción de cine. La sexta puede ser la pieza que se resista a sus categorías.
El pulso del bolero crea un espacio vocal distinto al del twist; un patrón cortante de guitarra cambia la forma en que una frase puede inclinarse hacia delante; los metales pueden responder en vez de limitarse a decorar. La duración de las vocales, la colocación de las consonantes y la ornamentación del jemer otorgan entonces una presencia individual al cantante, compositor y grupo acreditados. El sonido se mantiene por delante del mito mientras emergen las personas que hay tras el disco.
Evite ordenar cada canción como preludio de una tragedia. Estos músicos hicieron discos para el baile, el cine, el romance, las peticiones radiofónicas y sus carreras comerciales antes de que nadie supiera qué ocurriría en 1975. El conocimiento histórico transforma la escucha del catálogo, pero no debe borrar el humor, la moda, la ambición y el placer técnico presentes en el momento de creación.
La comparación más reveladora quizá sea entre dos arreglos de la misma canción o de canciones relacionadas. Una versión austera deja al descubierto la melodía y el texto; otra eléctrica posterior puede alterar el tempo, la instrumentación y el carácter escénico. En vez de preguntar cuál es auténtica, identifique qué respuesta buscaba el arreglista en el público: escuchar con atención, bailar, reconocer a una estrella u oír como actual un repertorio antiguo.