Capítulo 03
El Pacífico comienza con quienes conocen el río
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La música del Pacífico colombiano suele presentarse con una fotografía de marimba. El instrumento importa, pero la imagen solo se vuelve veraz cuando entran en cuadro cantantes, tamboreros, constructores de instrumentos, bailarines, ríos y ocasiones. La costa y la selva tropical contienen historias locales diferentes; la región de marimba del Pacífico sur, la chirimía chocoana, la vida portuaria de Buenaventura y la producción urbana de Tumaco exigen hábitos de escucha distintos.
La marimba es una relación de conjunto
Las tablas de la marimba de chonta producen sobre los resonadores un ataque nítido y amaderado. Los intérpretes distribuyen patrones repetidos y movimiento melódico entre registros. Los bombos aportan peso grave y acentos; los cununos articulan golpes más rápidos; los guasás envuelven la voz en un temblor continuo y brillante. La solista y el coro pueden alternarse, superponerse o prolongar una respuesta durante varios ciclos.
¡Arriba Suena Marimba!, de Grupo Naidy, reúne doce pistas con nombre y acredita a mujeres cantoras de pueblos ribereños del Pacífico sur. El álbum comprende repertorios de baile, devoción y vida cotidiana. «El botellón» ofrece una entrada rítmica inmediata. «Pango» cambia la relación entre voz y conjunto. Una canción dedicada a san Antonio pertenece a otro marco social. Escuchar toda la secuencia evita que la marimba se convierta en un único bucle festivo.
La antología anterior Afro-Hispanic Music from Western Colombia and Ecuador permite oír una región que atraviesa la frontera. Sus grabaciones de campo documentan una franja costera más extensa, aunque también llevan consigo las decisiones y limitaciones de la recopilación. Compare una pieza de archivo con el álbum de estudio de Grupo Naidy. La colocación de los micrófonos, la secuencia, la duración y las expectativas del público cambian, incluso cuando los instrumentos o el repertorio guardan relación.
Las cantadoras llevan mucho más que la melodía
Petrona Martínez es una voz central del bullerengue, tradición orientada hacia el Caribe, mientras Zully Murillo y las cantadoras del Pacífico abren otras historias regionales. Reunirlas en un relato nacional debería afinar las distinciones. El fraseo de Petrona, su diálogo con el tambor y su repertorio compuesto pertenecen a su propia trayectoria. Las canciones, la enseñanza y la identidad chocoana de Zully Murillo expresan otro lenguaje de melodía y texto. Las grabaciones de Máxima Cuama conectan la región colombiana y ecuatoriana de la marimba a través de una vida transcurrida a ambos lados de la frontera.
Escuche dónde coloca una cantante una consonante con respecto al golpe del tambor. Fíjese en si el coro repite con exactitud o ajusta el final. Observe cuándo un patrón instrumental espera al texto y cuándo avanza por debajo de él. «Voz poderosa» es solo un elogio; estos detalles explican el oficio musical.
Las mujeres también organizan la transmisión, los festivales, los repertorios familiares y las sesiones de grabación. Celebrar a las «guardianas» mientras se omiten compositoras, instrumentistas, remuneraciones y créditos de producción deja invisible la mitad del trabajo. Ramas Lejanas, de Anamaría Oramas, lleva la historia al jazz contemporáneo mediante gaita, flauta, clarinete, trompeta, saxofón, bajo, batería y percusión. Su autoría ocupa el centro del álbum.
El Chocó cambia el sonido del Pacífico
Los conjuntos de chirimía del Chocó pueden poner en primer plano clarinete, metales o saxofón junto con redoblante, platillos y bombo. La proyección al aire libre, la procesión, el baile y la celebración comunitaria crean una textura muy alejada de la fórmula abreviada de marimba y cununo. El proyecto África, memoria musical del río San Juan recorre esta ruta fluvial por medio de músicos identificados y memoria local.
Esa historia también llega a las ciudades. La migración transforma los espacios de ensayo, la instrumentación, el empleo y el público. Un conjunto de gaitas en Bogotá o un intérprete de chirimía en otra ciudad conserva el rastro de su recorrido; la ciudad no borra la geografía anterior de la música. El lector puede oírlo al comparar una grabación comunitaria al aire libre con un arreglo escénico de concierto.
Las canciones del conflicto exigen un oído paciente
El proyecto Tocó cantar reunió cuarenta y cinco canciones vinculadas con el conflicto, el desplazamiento, la supervivencia y la paz. No son testimonios jurídicos ni una banda sonora decorativa del sufrimiento. Son representaciones con autoría, moldeadas por el género, la interpretación y las condiciones en que las personas decidieron hablar.
Los cantos de Pogue conservan memoria colectiva en el Chocó. Cantos de Verdad sitúa otras voces dentro de un proceso público de paz y memoria. Para quien escucha, la primera responsabilidad consiste en no separar a cada cantante de su localidad. Citar un verso sin contexto puede volver consumible el dolor. Una aproximación más completa atiende a la melodía, la manera de dirigirse al otro, la repetición y la razón social por la que existe un coro.
La música también acompaña el trabajo activo por la paz. El Gran Día, en Putumayo, unió la actuación pública con la reconciliación local. Casa de la Paz, en Bogotá, desarrolló una escena posterior a los acuerdos donde conciertos, reuniones y trabajo artístico compartían infraestructura. Estos proyectos muestran lo que hicieron músicos y organizadores; no convierten el arte en prueba de que el conflicto se haya resuelto.
Tumaco construye un futuro urbano negro
Futuro Niche, de M.A Studio, es el debut de ocho jóvenes músicos de Tumaco. Salsa choke, dancehall, reguetón, dembow y trap aportan el vocabulario de producción. Las voces se relevan con rapidez, los graves programados impulsan las pistas y la identidad regional entra por el lenguaje propio de los artistas y por el recorrido que los llevó a los estudios de Cali.
Este álbum debe estar junto a las grabaciones de marimba sin verse obligado a imitarlas. Los jóvenes artistas afropacíficos reciben el legado de una región y eligen las tecnologías del presente. El mismo principio vale para las remezclas electrónicas, el rap y las colaboraciones orquestales: una referencia a la marimba o al currulao adquiere sentido mediante los créditos, el arreglo y la capacidad de decisión de los músicos implicados.
En el concierto Pazcífico Sinfónico de 2024, jóvenes nasa de Tacueyó actuaron con la Sinfónica Nacional y artistas del Pacífico debidamente acreditados durante la inauguración de la COP16 en Cali. El programa creó un encuentro público específico. Escuche el arreglo como una colaboración entre participantes acreditados. El lenguaje grandilocuente sobre la unidad nunca debería borrar quién seleccionó, tradujo, ensayó y dirigió cada parte.