Capítulo 02
Argel, Tremecén y Constantina: tres tradiciones urbanas
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Los grandes centros argelinos de música culta urbana están unidos por la historia, la poesía y la pedagogía, pero no son ramas intercambiables de un repertorio inmóvil. Escucharlos ciudad por ciudad permite apreciar mejor sus diferencias.
Argel: chaâbi, poesía interpretada y el sonido de la capital
Argel es el punto de partida esencial para el chaâbi, una tradición de canción urbana estrechamente ligada a la poesía extensa, una emisión vocal muy elaborada y conjuntos instrumentales en los que la mandola argelina ha adquirido una presencia especialmente reconocible. La palabra chaâbi puede significar sencillamente «popular», pero en la capital argelina también remite a una cultura interpretativa concreta, con repertorios propios, maestros, figuras históricas identificadas y vínculos con formas urbanas anteriores.
Quien se acerca por primera vez debe seguir tanto el texto como la melodía. Las interpretaciones de chaâbi suelen conceder espacio a la poesía. Las introducciones pueden desplegarse con paciencia; el cantante moldea un verso mediante repeticiones, adornos y cambios rítmicos; el conjunto sostiene un aumento gradual de intensidad en lugar de precipitarse hacia un estribillo de pop.
Argel también está asociada con la san'a, una de las principales tradiciones argelinas de escuela andalusí. Chaâbi y san'a mantienen conexiones institucionales, vínculos entre músicos, materiales poéticos y estructuras musicales, pero no deben describirse como una única cadena inalterada que se remonta sin fisuras a la Iberia medieval. La explicación más convincente habla de transmisión, adaptación, pedagogía, memoria urbana y decisiones tomadas por músicos de distintas épocas.
Presta atención a: la relación entre voz y poema, las frases de la mandola, el violín u otras líneas de arco, la percusión manual, las respuestas del conjunto y los cambios de velocidad.
Para empezar: «El-H'mam», de El Hadj M'Hamed El Anka. La grabación da a este capítulo un centro humano y audible: sigue la larga línea vocal, el ascenso mesurado de la intensidad y las respuestas nítidas de la mandola bajo el poema.
Tremecén: gharnati, hawzi y una ciudad consagrada al aprendizaje musical
Tremecén suele asociarse con el gharnati, una de las principales tradiciones escolares andalusíes de Argelia. La ciudad también está vinculada con el hawzi, repertorio poético y musical que ha circulado en la interpretación urbana, y con el hawfi, descrito en investigaciones argelinas como una práctica de transmisión oral relacionada, en ciertos contextos, con las mujeres y con un mundo magrebí más amplio.
Conviene desconfiar de la cómoda fórmula «música conservada sin cambios desde al-Ándalus». Suena romántica, pero oculta el verdadero trabajo musical: enseñanza, notación, memoria, programas institucionales, saber familiar, evolución de los conjuntos y generaciones de intérpretes. Tremecén interesa precisamente porque allí el patrimonio se crea y recrea de manera activa.
Un concierto formal de una asociación puede subrayar el orden del repertorio y la disciplina del conjunto. Una actuación más pequeña quizá dé protagonismo a una voz, un poema o un vínculo social local. No hay razón para considerar automáticamente una opción más auténtica que la otra: son contextos distintos con finalidades diferentes.
Presta atención a: el desarrollo mesurado del conjunto, el fraseo poético, el oud, el qanun y los instrumentos de arco, así como la forma en que el programa identifica su escuela o repertorio en vez de emplear «andalusí» como etiqueta indiscriminada.
Para empezar: Improvisations et chants hawzi de Tlemcen, de Abdelkrim Dali. Es una vía directa hacia el repertorio hawzi de la ciudad y una invitación a comparar una voz de archivo con un conjunto actual de Tremecén.
Constantina: el malouf como música y vida social urbana
En el este de Argelia, Constantina es uno de los grandes centros del malouf. El término designa un mundo institucional e interpretativo propio, no un simple acento regional aplicado a la misma música que se oye en Argel o Tremecén. El malouf se descubre mediante orquestas, asociaciones, docentes, recuerdos familiares, celebraciones urbanas y grabaciones de cantantes e instrumentistas influyentes.
La historia musical de Constantina también se cruza con la de los músicos judíos argelinos y con las migraciones posteriores a 1962. Los proyectos de archivo y las reediciones pueden abrir valiosas rutas de escucha, aunque también ofrecen una selección del pasado. Una lista, una película o un proyecto de reencuentro pueden iluminar la convivencia y los repertorios compartidos, pero seguirán simplificando historias difíciles. Es mejor tomar el soporte como una invitación a investigar que como un relato completo de la ciudad.
Presta atención a: las formas vocales extensas, el equilibrio del conjunto, el violín, el oud y la percusión, además de las diferencias sociales entre una presentación de conservatorio, un festival patrimonial y un recuerdo familiar o de barrio.
Para empezar: Anthologie de la musique arabo-andalouse, Vol. 1, de Mohamed Tahar Fergani. Su voz y su violín enfocan la tradición malouf de Constantina con mucha más claridad que una mera etiqueta geográfica.