Capítulo 04
Panduri, chonguri y el mapa de los instrumentos
6 minutos de lectura
Los instrumentos georgianos suelen exhibirse como una familia pintoresca: laúdes de mástil largo, instrumentos de cuerda frotada, flautas y tambores dispuestos junto a un traje tradicional. Un enfoque mejor consiste en preguntar qué hace cada uno en una interpretación. ¿Establece un bordón, articula pasos de baile, dobla una línea vocal, acompaña a un solista o llena un espacio al aire libre?
Panduri: trastes y canto oriental
El panduri es un laúd de tres cuerdas con trastes asociado especialmente con regiones orientales como Kajetia, Kartli, Tusheti, Pshavi y Khevsureti. Los trastes proporcionan al intérprete posiciones precisas para cada nota. El rasgueo puede crear una base rítmica brillante bajo el canto, mientras las figuras punteadas perfilan la melodía.
En una interpretación cercana, el ataque es inmediato y seco. El sonido deja espacio al texto. «Apareka», del Trío Mandili, brinda un ejemplo moderno accesible: el instrumento acompaña tres voces sin pretender ser una reconstrucción de archivo. El escenario al aire libre del video viral pasó a formar parte del significado de la grabación.
El panduri ha cambiado gracias a los constructores, la adaptación escénica y las interpretaciones amplificadas. Un instrumento de concierto ajustado para mantener una afinación estable quizá no responda exactamente como un modelo local antiguo. Se trata de una historia de oficio artesanal, no de una pérdida de autenticidad.
Chonguri: movimiento sin trastes en el oeste de Georgia
El chonguri es un laúd de cuatro cuerdas sin trastes asociado con el oeste de Georgia, incluidas Guria y Samegrelo. Una cuerda más corta puede funcionar como bordón agudo. Al no haber trastes, la mano izquierda puede moldear de otro modo la afinación y los deslizamientos. El acompañamiento suele resultar fluido en vez de quedar marcado por acordes nítidos.
Coloque una canción mingreliana o guriana con chonguri junto a una interpretación con panduri. La similitud visual entre ambos instrumentos pronto deja paso a diferencias de ataque, afinación y forma de frasear. Llamar a los dos «guitarra georgiana» borra precisamente la distinción que más necesita quien escucha.
Las mujeres han sido durante mucho tiempo importantes intérpretes de chonguri, aunque las grabaciones no siempre conserven sus nombres. Los conjuntos y proyectos docentes actuales permiten acreditar directamente a las intérpretes.
Cuerdas frotadas y arpa
El chuniri, llamado también chianuri en algunos contextos regionales, se toca con arco. Las notas sostenidas y un ataque ligeramente rugoso le permiten seguir la voz o crear una base semejante a un bordón. En el repertorio de montaña, la contención del instrumento importa más que la velocidad virtuosa.
El changi es un arpa asociada en particular con Svaneti. La resonancia de sus cuerdas pulsadas puede acompañar el canto con una extinción más suave y abierta que la de cualquiera de los dos laúdes. No debe usarse como signo genérico de una Georgia antigua; una grabación necesita un intérprete, una localidad y un repertorio.
Ambos instrumentos recuerdan que el sonido de las cuerdas georgianas no se define solo por el rasgueo.
Aire: salamuri, flauta de Pan y gaita
El salamuri es una flauta cuyo timbre, aireado o límpido, puede llevar melodías pastoriles y piezas de danza. La digitación moldea ornamentos rápidos. Una grabación solista hace audible la respiración; junto al doli, el mismo instrumento puede adquirir un carácter público más rítmico.
Las flautas de Pan occidentales reciben nombres como larchemi en Samegrelo y soinari en Guria. Varios tubos crean intervalos fijos. El intérprete los alterna o combina mediante el aliento y crea la melodía con un instrumento construido de manera muy distinta a una flauta de un solo tubo.
Entre las formas de gaita figuran el gudastviri y el chiboni ayario. Un flujo continuo de aire sostiene el bordón y la melodía de lengüeta, algo idóneo para la danza al aire libre. La denominación regional importa porque estos instrumentos están conectados con familias más amplias del mar Negro y el Cáucaso sin ser idénticos a todas las gaitas vecinas.
Doli y daira hacen visible el ritmo
El doli es un tambor de dos parches que se toca con las manos o con baquetas, según el contexto. Puede impulsar la danza junto al salamuri, la gaita o el acordeón. Los golpes repetidos sostienen la base rítmica, mientras los acentos más secos señalan el movimiento.
La daira es un tambor de marco, a menudo provisto de sonajas. Los dedos, la palma y la muñeca producen varios ataques sobre un solo parche. Su resonancia más ligera puede acompañar el canto y la danza sin la mayor profundidad sonora del doli.
Un error común es oír el «ritmo georgiano» como un único patrón rápido. La función del tambor cambia según la danza, la región y el conjunto. Observe a la vez los pies del bailarín y los acentos del percusionista.
Museo, constructor e intérprete
El Museo Estatal de Canciones Folclóricas e Instrumentos Musicales Georgianos de Tiflis ofrece una introducción práctica. Sus fondos incluyen panduri, chonguri, changi, chuniri e instrumentos de viento, además de réplicas y objetos históricos. Una vitrina puede revelar la construcción, pero solo la interpretación muestra el modo de tocar.
Los constructores de instrumentos adaptan las proporciones heredadas a la madera, la piel y las cuerdas disponibles, así como a las exigencias del escenario. Cada constructor elige la posición de los trastes, el ángulo del mástil, la tensión de la membrana y la decoración. Esas decisiones influyen en la afinación y la respuesta. Comprar un recuerdo con forma de instrumento no garantiza que el panduri o el chonguri sea apto para tocar.
Cuando sea posible, combine la visita al museo con una demostración a cargo de un intérprete identificado o realizada en un taller. Pregunte cómo se afina el instrumento para ese repertorio. La respuesta será más útil que una afirmación sobre su antigüedad.
Seis selecciones instrumentales
1. Trío Mandili — «Apareka»: el ataque del panduri bajo tres voces de mujeres. 2. Coro Folclórico Rustavi — «Chonguro» (grabado el 6 de septiembre de 1995): escuche una canción del oeste acompañada de laúd en una grabación que identifica al conjunto y al director Anzor Erkomaishvili. 3. «Lajgvash» — demostración instrumental esvana con chuniri: siga la rugosidad del arco y el apoyo sostenido en vez de esperar una gran masa coral. 4. «Lajgvash» — demostración esvana con chuniri y changi: compare la continuidad del arco con el decaimiento abierto del arpa pulsada. 5. Omar Kelaptrishvili y la Orquesta de Instrumentos Folclóricos de la Radio y Televisión Georgiana — «Khorumi» (grabado en 1985): separe la articulación del salamuri del pulso de danza del conjunto. 6. Erisioni — «Adjarian Popuri» (2023-2024): escuche al intérprete de chiboni Davit Modebadze junto a los solistas Temur Sinjikashvili y Tengo Alkhazishvili y el tambor de acompañamiento.
La finalidad no es memorizar un inventario, sino reconocer seis funciones diferentes de los instrumentos.