Capítulo 04
Pohnpei: canciones de lugar, veladas de sakau y muchas lenguas
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El estado de Pohnpei reúne varias geografías musicales
La isla de Pohnpei, con Kolonia y la capital nacional en Palikir, es el centro político de los EFM. El estado de Pohnpei también comprende Pingelap, Mwoakilloa, Sapwuahfik, Nukuoro y Kapingamarangi. Los dos últimos son enclaves insulares polinesios dentro de la federación y sus lenguas no deben asimilarse al pohnpeiano.
El cancionero universitario hace audible de inmediato esta pluralidad. Las canciones escolares y de lugar pohnpeianas conviven con nanas y relatos en pingelapés, mwoakilloano, sapwuahfikés, nukuorano y kapingamarangi. Su coexistencia no demuestra la existencia de un único estilo fusionado, sino la de un estado formado por distintas comunidades insulares.
Por tanto, Pohnpei se escucha mejor como núcleo y red, no simplemente como una isla alta.
`Bus Ongong` convierte una situación embarazosa en estribillo infantil
Bus Ongong, traducida como Autobús amarillo, narra cómo a un vehículo Frontier se le desprende una rueda camino de Kolonia Town. Otros coches lo adelantan y el desventurado vehículo recibe su apodo burlón. La canción deriva después hacia imágenes juguetonas en inglés sobre volar como un murciélago y buscar un pájaro.
Su encanto reside en la especificidad local. Kolonia, un modelo de vehículo, la alternancia de códigos lingüísticos y las bromas comunitarias ligan la canción a la vida cotidiana en vez de volverla emblemática. La melodía es lo bastante pegadiza para los niños, mientras la repetición facilita compartir la broma.
La grandeza ceremonial suele dominar los retratos nacionales. Bus Ongong ofrece una lección mejor: un país también está hecho de las canciones que usan los niños cuando alguien ha hecho algo gracioso.
Las canciones de sakau comparten la intimidad
Dowei Sang Ie, traducida como Lejos de mí, aparece identificada en el cancionero como canción de sakau. Su texto une el anhelo, una persona amada y distante, el llanto y la imagen de una flor cerca del jardín de la Misión. El sakau, preparado con kava, forma parte de la vida social, de las jefaturas y de las ceremonias de Pohnpei; el contexto puede determinar cómo se escucha la intimidad de una canción.
La pieza no debe convertirse en música de fondo para una bebida exótica. La relación importante es la que existe entre reunión, voz, memoria y lugar. Una canción serena puede concentrar la atención porque los oyentes ya comprenden su lengua y su marco social.
Al escuchar Dowei Sang Ie, observe cómo la repetición permite que el sentimiento se ahonde sin necesidad de un gran arreglo dramático.
La escuela, el trabajo y el hogar producen un amplio repertorio pohnpeiano
Doadoahk Kehlail anima a los estudiantes a esforzarse y la cantan alumnos más jóvenes para homenajear a quienes se gradúan de octavo curso. Pohnpei Ei Wasahn Kousoan, traducida como Mi hogar, Pohnpei, expresa directamente el apego a la isla. Pahpa Kohla Doumeido narra cómo un padre va a buscar fruto del pan. Varias nanas se dirigen a bebés y madres mediante pequeños ámbitos melódicos adecuados para calmar, no para lucirse.
Estas piezas muestran el contacto entre las instituciones y las tareas domésticas. La escuela enseña la actuación pública; el hogar aporta lengua y melodía; la iglesia y los actos cívicos crean públicos más numerosos. El repertorio crece con el uso, no por permanecer dentro de una sola categoría ceremonial.
Para quien escucha, la clave práctica es la escala. Conviene preguntarse si la canción parece concebida para un bebé, un aula, una reunión de sakau o una multitud.
La `Sokehs Rebellion Song` extiende la historia para poder cantarla
La rebelión de Sokehs de 1910–1911 tuvo lugar bajo el dominio colonial alemán. La Sokehs Rebellion Song del cancionero es mucho más extensa que las piezas breves que la rodean y recorre nombres y acciones a lo largo de numerosas estrofas. Su longitud forma parte de su función: la historia adquiere una secuencia que puede recordarse e interpretarse.
Un resumen breve puede exponer qué sucedió. Una canción larga puede conservar cómo una comunidad decide narrar el valor, la pérdida, el lugar y las consecuencias. Eso no convierte cada verso en un archivo neutral. Convierte la canción en una obra de memoria histórica que merece atención junto a los documentos administrativos.
Escuche la acumulación. Cada estrofa añade peso; la repetición proporciona a los oyentes una estructura para retener los detalles.
Pingelap, Mwoakilloa y Sapwuahfik rechazan la etiqueta genérica de «Pohnpei»
Las canciones pingelapesas Rahn In Kepeloal (El primer día) y Nihesil Kuloak Welu pertenecen a Pingelap, no simplemente a una categoría folclórica de todo el estado. Mwoakilloa aporta canciones como Jerpein, Kasoh-Kangla-Koawoa y la nana Mehrla. Entre las canciones de Sapwuahfik se encuentran Menpihr Weitahta (Pájaro rojo en vuelo) y Menlau Nohno Tamatamanie (Por favor, mamá, recuérdame).
Los títulos en inglés revelan los temas, pero no la pronunciación ni el encaje melódico. Los títulos en las lenguas locales deben ocupar el primer plano. Hacen identificable cada canción y recuerdan que las fronteras estatales no borran el habla propia de cada isla.
Ninguna síntesis breve puede explicar todas las lenguas, pero sí puede dejar de invisibilizarlas.
Nukuoro y Kapingamarangi aportan voces polinesias a los EFM
Nukuoro y Kapingamarangi son enclaves insulares polinesios dentro del estado de Pohnpei. Au E Sese Mai Laa Dai Denga Modu Madalama describe una caminata por los pequeños islotes de Madalama, con el sonido del viento y las aves y el saludo a una muchacha hermosa. La nota indica que puede cantarse al caminar por la laguna o ser interpretada por adolescentes como entretenimiento.
Entre las canciones kapingamarangi de la colección figuran Dii Budi Maga Dangi Dangi, el llanto de un gatito utilizado para calmar a los bebés, y Hagalongo Gi Dagu Beneinei, canción infantil sobre el amor a la familia. Sus temas cotidianos son una ventaja: muestran una lengua viva en el juego, los cuidados y la escuela, en vez de hacerla aparecer únicamente en un discurso sobre supervivencia cultural.
Al colocar estas canciones junto a los materiales pohnpeianos, la diversidad del Pacífico que existe dentro de la federación se vuelve audible sin necesidad de una conferencia.
PNI Nation convierte el lenguaje local del baile en una grabación que viaja
Ekis Keido, de PNI Nation, que circulaba ya en 2012, presenta música popular bailable pohnpeiana con un pulso electrónico directo. Linganiki, de Jun Salomon, asociada al segundo álbum del grupo, Ekis Keido, abre otra vía hacia la guitarra, el reggae y el pop pohnpeiano.
Estas grabaciones pertenecen a una época en la que las redes sociales y las tiendas digitales permitían alcanzar popularidad regional sin la documentación propia de un gran sello. Los créditos pueden ser más escuetos de lo que desearía un archivista, pero la música llegó a un público real.
Ponga Ekis Keido después de Doadoahk Kehlail. Ambas organizan la energía colectiva, pero una pertenece a una ceremonia escolar y la otra a una pista de baile moderna. En Pohnpei caben las dos.