Capítulo 07
Veinticuatro interpretaciones para recorrer la música siria
11 minutos de lectura
Estas veinticuatro interpretaciones comienzan con tres voces alepinas contrastantes, llegan a Hauran y a las lenguas comunitarias de Siria y avanzan después por la radio, el cine, la amplificación de bodas, el desplazamiento y las actuaciones recientes dentro del país. Trazan un recorrido por vidas musicales diferentes, no un canon nacional.
1. Sabah Fakhri: «Qadduka al-Mayyas»
La voz grave y controlada de Fakhri hace que la conocida melodía de qudud parezca negociarse de nuevo. Escuche más allá de la exposición inicial: las repeticiones, los ornamentos y los puntos donde acumula energía antes de sostener una nota. Una versión larga en directo revela al público como participante musical activo y permite oír el tarab como proceso.
2. Nadia Manfoukh: «Ya Mal al-Sham»
Manfoukh aporta dicción firme y ornamentos medidos a una canción asociada con Damasco y muy interpretada. Su presencia impide que Alepo y el canto clásico urbano se conviertan en un linaje exclusivamente masculino. Compare cómo modela el estribillo frente a versiones de dramatismo más acusado.
3. Sabri Moudallal: «Ilah al-Arsh»
La intensidad devocional y la formación vocal alepina convergen en la interpretación de Moudallal. El conjunto sostiene el texto sin asfixiar la voz. Atienda a cómo el aliento, las consonantes y el giro melódico crean fuerza antes de que aumente el volumen. Sus repertorios religiosos y profanos muestran la amplitud de una misma voz disciplinada.
4. Bakri al-Kurdi: «Ib'atli Gawab»
Esta canción devuelve a un compositor y cantante a un repertorio que suele circular sin autoría. Su melodía equilibra intimidad y proyección pública. Siga el modo en que la repetición fija la frase en la memoria mientras pequeñas inflexiones conservan el carácter del habla.
5. Dima Orsho: «Hidwa»
Orsho se vale de la intimidad de la nana sin hacer que la música resulte reconfortante. Su voz cultivada recorre intervalos y colores inusuales mientras el conjunto mantiene una atmósfera inquieta. La autoría, no el adorno vocal, sostiene la pieza, como ocurre en todas sus colaboraciones de cámara.
6. Issam Rafea: «Tishreen»
Rafea concede a cada nota del oud espacio para abrirse y desaparecer. El plectro le da un borde nítido; después, el silencio pasa a formar parte del fraseo. Su libertad improvisadora nace de un conocimiento modal minucioso. Escuche la grabación antes de interpretar cada pausa en clave de exilio.
7. Kinan Azmeh: «Wedding»
Las figuras del clarinete aceleran, se curvan y conversan con el conjunto en una obra que evoca la celebración a través del movimiento. El dominio de Azmeh sobre los lenguajes clásico, improvisado y árabe se oye como una técnica integrada. Es una composición de autor, no una grabación de campo de una boda siria.
8. Faraj Qaddah: «Dabke Mijwiz»
Este casete en directo de finales de la década de 1990, grabado en el sur de Siria, permite vislumbrar la pista de baile. La voz de Qaddah, el tambor impulsor y la abigarrada textura instrumental pertenecen a un mismo acto social; aún se oyen saludos dirigidos a personas presentes en la sala. Escuche el mijwiz no como un timbre patrimonial separable, sino como la presión que mantiene en movimiento a los bailarines enlazados durante una celebración extensa.
9. Ciwan Haco: «Leyla»
La escritura de canciones en kurdo de Haco lleva la melodía a través de un arreglo eléctrico y de una voz marcada por décadas de actuaciones. La canción pertenece a una circulación kurda que recorre Siria, Turquía, Europa y otros lugares. Su instrumentación moderna forma parte de esa historia; no demuestra que la tradición se haya diluido.
10. Aram Tigran: «Ay Dilberê»
La historia familiar armenia de Tigran y su canto en kurdo se encuentran sin contradicción. Su voz es cálida, directa y propicia para la continuidad narrativa. Escuche la lengua como una relación elegida y vivida. El conjunto de su obra responde a los relatos que encierran a las comunidades sirias en compartimentos separados.
11. Nouri Iskandar: «Beth Nahrin»
Iskandar incorpora la memoria cultural siríaca a la música compuesta con un sentido expansivo de interpelación histórica. La melodía y el arreglo miran hacia Mesopotamia sin dejar de ser productos de un músico moderno. La pista conduce más allá del canto eclesiástico, hacia la vida musical siríaca y asiria de autor.
12. Malek Jandali: «Echoes from Ugarit»
Jandali responde a la antigua notación ugarítica mediante escritura contemporánea para piano y orquesta. El título debe entenderse como una interpretación artística, no como acceso directo al sonido de la Edad del Bronce. La pregunta útil es cómo transforma un compositor moderno una idea arqueológica en armonía, gesto y memoria pública.
13. Asmahan: «Ya Tuyur»
La voz de Asmahan asciende, se estrecha y se abre frente a un arreglo orquestal de escala extraordinaria. Su control hace que cada expansión dramática parezca merecida. Haber nacido en Siria, su historia familiar drusa y el cine egipcio pertenecen por igual al mundo de esta interpretación. Ninguna etiqueta nacional puede reemplazar esa red.
14. Fahd Ballan: «Larkab Haddak Yal Motor»
La voz robusta de Ballan se combina con una imagen de transporte moderno y una personalidad rural. El ritmo y el estribillo dan a la canción una energía pública inmediata, mientras su manera de cantar mantiene una identidad inconfundible. La radiodifusión damascena, el cine egipcio y la masculinidad popular confluyen en la interpretación.
15. Mayada El Hennawy: «Ana Baasha'ak»
La canción da a El Hennawy tiempo para avanzar desde la confidencia cercana hasta la liberación orquestal. Las frases largas, la respiración precisa y el control dinámico hacen convincente la escala. Escuche cómo se resiste a precipitar el desenlace emocional. Es una lección magistral sobre cómo sostener la atención durante una larga canción árabe.
16. Lena Chamamyan: «Lamma Bada Yatathanna»
Chamamyan reinterpreta un muwashshah famoso por medio de un arreglo contemporáneo y un fraseo atento al jazz. No pretende reemplazar las versiones anteriores. Los cambios de tempo, armonía y colocación vocal revelan cómo un repertorio sigue siendo productivo cuando una cantante asume la responsabilidad de una lectura nueva.
17. Omar Souleyman: «Warni Warni»
El teclado vertiginoso y el ritmo programado de Rizan Sa'id son esenciales para este sonido surgido de las bodas. La voz de Souleyman dirige la fila mientras la pista mantiene la presión del baile. El éxito en festivales internacionales cambió su público, pero el método musical creció a lo largo de un extenso circuito regional de bodas.
18. Aeham Ahmad: «I Forgot My Name»
Una armonía recurrente de piano sostiene una voz cargada de pérdida y desorientación. La historia de Ahmad en Yarmouk es inseparable de la recepción, pero la canción está construida, no es un mero testimonio. Escuche cómo la repetición crea un lugar lo bastante firme para unas palabras que no consiguen asentarse.
19. Orontes Quartet: «Syrian Folk Songs»
Cuatro instrumentistas de cuerda convierten melodías conocidas en una conversación de cámara. El manejo del arco, el registro y el equilibrio interno deciden si una melodía parece cantada, bailada o recordada. El arreglo hace que la formación de conservatorio y el repertorio sirio se encuentren de igual a igual, no como marco europeo y contenido local.
20. Hello Psychaleppo: «Gharam Electric»
La textura de archivo, el sintetizador y el bajo convierten la memoria romántica en movimiento electrónico. Samer Saem Eldahr emplea la antigüedad y el grano del sonido muestreado como material compositivo. La pista no restaura un original perdido ni lo abandona: vuelve audibles y bailables sus mediaciones.
21. 47Soul: «Intro to Shamstep»
El pulso electrónico del dabke, el rap y las líneas cantadas establecen un proyecto transfronterizo de Bilad al-Sham. El grupo reúne historias palestinas, jordanas y sirias, por lo que el pasaporte de ningún integrante debe apropiarse de la colaboración. Escuche la línea electrónica semejante al mijwiz que impulsa el movimiento colectivo.
Hani Al Sawah regresó a Siria después de trece años y ofreció dos actuaciones con las entradas agotadas en Damasco en enero de 2026. No hace falta inventar una lista de temas para concretar el acontecimiento. Escuche el registro en directo como el encuentro entre un rapero formado en la escena underground de Homs, unas letras que atravesaron el exilio y un público capaz ahora de responderlas en la sala.
23. Syrian National Orchestra for Arabic Music: «Marouj»
Adnan Fathallah dirigió la orquesta en la Ópera de Damasco en junio de 2026 e incluyó su propia composición instrumental en un programa de repertorios sirios y del mundo árabe. «Marouj» ofrece una imagen fechada de la actividad musical institucional dentro de Siria. Da fe de esa actividad sin exagerarla hasta convertirla en prueba de que la infraestructura o la vida artística se han recuperado por completo.
24. Naïssam Jalal: «Soft Rain on a Silent River»
La flauta y la voz de Jalal entran en un sexteto influido por la música indostaní en «Landscapes of Eternity», publicado en marzo de 2026. El sarod, el piano, la batería, la tabla y la tanpura ensanchan el campo que la rodea sin convertir la colaboración en fusión decorativa. Su música muestra que una biografía siria puede contener hogares plurales y un vocabulario nuevo que no tiene por qué ilustrar Siria.
Una secuencia práctica de escucha
Para acercarse al repertorio de Alepo, comience con grabaciones completas de cantantes identificados antes de buscar una actuación en directo. Los qudud dependen del público, la duración y la ocasión; un breve vídeo patrimonial rara vez comunica el arco entero. Las condiciones y el acceso pueden cambiar con rapidez, así que confirme cualquier programa público con la institución organizadora cerca de la fecha.
Damasco ofrece música orquestal, operística, de conservatorio, religiosa y popular cuando las circunstancias lo permiten. La Ópera de Damasco y la Orquesta Sinfónica Nacional de Siria son referencias institucionales concretas; las iglesias, mezquitas y ceremonias comunitarias exigen otras normas de conducta. Una invitación a un concierto público no implica permiso para grabar el culto.
Fuera de Siria, los músicos sirios aparecen con frecuencia en Berlín, París, Estambul, Beirut, Londres, Nueva York, Montreal y otras ciudades. Siga directamente a los artistas. Un concierto de cámara de Kinan Azmeh, un espectáculo de baile de Omar Souleyman, un coro siríaco, un festival kurdo y una sesión de club de Hello Psychaleppo revelan públicos diferentes; ninguno sustituye a los demás.
El Morgenland Festival de Osnabrück ha presentado a músicos sirios en contextos artísticos prolongados, incluida la edición de 2025 comisariada por Kinan Azmeh. Trate esa fecha como una instantánea y consulte el programa vigente. Las instituciones culturales árabes, los centros comunitarios y los ciclos universitarios suelen organizar encuentros más pequeños y con conversaciones más ricas.
Los archivos son útiles cuando conservan los créditos. Busque por intérprete y canción en AMAR, Smithsonian Folkways, bibliotecas nacionales y colecciones de radiodifusoras; después compare versiones. Evite los archivos rotulados únicamente como «música siria antigua»: el anonimato elimina la misma historia que el oyente desea conocer.
A lo largo de tres veladas, escuche primero voces de Alepo en toda su extensión. Compare después la composición instrumental damascena con las autorías kurdas y siríacas. Termine con un concierto de la diáspora o una sesión electrónica y regrese luego a una grabación antigua cuya textura haya transformado el artista contemporáneo. Los contrastes vuelven audible la continuidad sin fingir que la historia avanzó en línea recta.
1. ¿Qué es al-qudud al-Halabiya?
Es una práctica alepina que emplea melodías establecidas con letras variables según la ocasión religiosa o profana. Los buenos cantantes modelan la repetición, los ornamentos y el texto mientras conjunto y público contribuyen a crear el tarab. La UNESCO la inscribió en 2021.
2. ¿Qué significa tarab?
Tarab designa una absorción musical y emocional intensificada, creada mediante la interpretación y la escucha. Puede incluir repeticiones, notas largas, improvisación y una respuesta activa del público. No es simplemente la palabra árabe para un género.
3. ¿En qué se diferencian los qudud y el muwashshah?
Los qudud emplean moldes melódicos establecidos con textos adaptables. Muwashshah se refiere a un campo poético y musical que suele incluir formas compuestas y ciclos rítmicos complejos. Pueden compartir una misma secuencia interpretativa, pero no son términos intercambiables.
4. ¿Qué instrumentos son esenciales en la música urbana siria?
El oud, el qanun, el ney, el violín, el riqq y otras percusiones son importantes. Sus funciones cambian con el conjunto y la época. El clarinete, el violonchelo, el piano, la orquesta, el teclado y la producción electrónica también pertenecen a la música siria moderna.
5. ¿La música siria se canta únicamente en árabe?
No. Las tradiciones en kurdo, siríaco, armenio, asirio y otras lenguas forman parte de la vida musical de Siria. Los artistas de la diáspora trabajan también en francés, inglés, alemán y formatos multilingües.
6. ¿A quién conviene escuchar después de Sabah Fakhri?
Pruebe con Nadia Manfoukh, Sabri Moudallal y Adib al-Dayikh para contrastar voces de Alepo; continúe con Dima Orsho, Ciwan Haco, Nouri Iskandar, Asmahan y Mayada El Hennawy para ampliar el mapa.
7. ¿Cómo cambió la radio la música siria?
La radio creó públicos nacionales, empleó orquestas y normalizó la duración de las actuaciones y la técnica ante el micrófono. Conservó voces mientras operaba dentro de límites institucionales y políticos. Más tarde, los casetes permitieron una circulación menos centralizada.
8. ¿La música dejó de existir dentro de Siria después de 2011?
No. El trabajo continuó en condiciones extremadamente difíciles y desiguales mediante la enseñanza, las bodas, el culto, las instituciones oficiales y la circulación por internet. La visibilidad internacional es incompleta y no debe confundirse con una ausencia real.
9. ¿Dónde se puede escuchar música siria hoy?
Siga a artistas concretos, organizaciones culturales sirias, programas de artes árabes y festivales de la región, Europa y las Américas. Dentro de Siria, compruebe las condiciones actuales y los horarios oficiales poco antes del viaje, y anteponga la seguridad personal.
10. ¿Cómo conviene acercarse a la música de la diáspora siria?
Escúchela primero como música: identifique al intérprete, sus colaboradores, la lengua, los instrumentos y la forma. Conozca la historia migratoria cuando sea pertinente, pero no exija a cada artista sirio que dé testimonio o preserve una tradición inmutable.