Capítulo 06
De la pesca de perlas y la radio al presente
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La música moderna de Baréin no es un apéndice del patrimonio. La radio, la grabación, la educación, la vida urbana de la era del petróleo y la migración crearon nuevas carreras y públicos mientras las tradiciones anteriores continuaban. La mejor manera de recorrer esta historia es seguir una sucesión de artistas, no una lista de tecnologías.
La radio abre un espacio nacional
La radiodifusión permitió que una interpretación realizada en un estudio entrara en los hogares de todas las islas. Amplió el público del sawt, la canción popular, los arreglos orquestales y los programas culturales. También impuso nuevas pautas de duración, técnica de micrófono y repertorio apto para una emisión sujeta a horarios.
Los intérpretes antiguos cobraron una segunda vida mediante las grabaciones radiofónicas, mientras que los cantantes jóvenes aprendían de voces que quizá nunca habían oído en persona. El estudio se convirtió en otro espacio de encuentro, concebido para un público invisible. Ingenieros, arreglistas y directores de conjunto se sumaron a la cadena que une la canción con quien la escucha.
La radio no sustituyó a las casas de música, las bodas ni los escenarios en directo, sino que los conectó. Esa superposición ayuda a explicar por qué la música popular bareiní pudo sonar moderna sin romper su vínculo con la poesía, la melodía y la memoria local.
Ebrahim Habib y la continuidad de la canción popular
Antes de tratar a Khalid Al Shaikh como el inicio de la canción moderna de Baréin, hay que dejar espacio para Ebrahim Habib. Su carrera pertenece a una continuidad anterior de canción popular transmitida por el escenario, la radio y el repertorio compartido. En enero de 2025 volvió al Bahrain National Theatre tras unos veinte años alejado de los escenarios, acompañado por Bahrain Music Band y con la participación de Mohamed Abdulrahim y Mohamed Rabee'a.
Ese concierto resulta útil porque hace audible la continuidad, en vez de limitarse a situarla en una cronología. Un cantante veterano regresó a una sala nacional moderna con un conjunto completo y un público presente. Escuche cómo el desarrollo melódico y el acompañamiento formal se distinguen de la inmediatez de la banda eléctrica de Ali Bahar y de la producción más íntima de cantautores independientes posteriores.
Khalid Al Shaikh: canción, composición y alcance en el Golfo
Khalid Al Shaikh es una figura central de la canción moderna bareiní. Como cantante, compositor y autor de canciones, ayudó a llevar la creación musical de Baréin al espacio mediático árabe y del Golfo. Su obra reúne melodías cuidadosamente construidas, atención literaria, arreglos y una voz capaz de funcionar tanto en la intimidad como ante un gran público.
Empiece por la arquitectura melódica. Las frases suelen desplegarse con paciencia y dejan respirar el texto en lugar de perseguir un gancho inmediato. El color instrumental acompaña el recorrido emocional de la canción. Su influencia también se extiende más allá de su propia voz mediante la composición y las colaboraciones.
Al Shaikh tiende un puente entre la cultura musical institucional y la escucha popular. Demuestra por qué la historia moderna de Baréin no puede contarse solo a través de conjuntos patrimoniales o del pop importado del Golfo. La propia composición se convirtió en una vía para proyectar el país hacia el exterior.
Ali Bahar y Al Ekhwa
Ali Bahar, estrechamente ligado a Al Ekhwa, ocupa otro lugar en la memoria bareiní. El formato de banda, la instrumentación eléctrica y una expresión emocional directa situaron la canción popular local en un entorno moderno de rock y pop del Golfo. La voz rugosa e inconfundible de Bahar confería a la música una inmediatez humana que ni la producción de estudio más pulida podía borrar.
Su vigencia se manifiesta en conciertos de homenaje, incluidas presentaciones orquestales de sus canciones. Estos actos revelan cómo el repertorio popular se incorpora a la memoria cultural. Una música de banda eléctrica que en su día se oyó como contemporánea se convierte en material para una mirada retrospectiva nacional sin perder su relación con los oyentes cotidianos.
Para un primer encuentro, elija tanto una actuación en directo de Al Ekhwa como una grabación de estudio. Escuche la relación entre la melodía árabe, las texturas de teclado y guitarra y el fraseo de Bahar. La música documenta un Baréin moldeado por los casetes, la televisión, las bandas y la circulación regional.
Ala Ghawas y Mo Zowayed
Ala Ghawas y Mo Zowayed representan dos vías accesibles hacia la escena independiente de cantautores de Baréin. Ghawas trabaja de forma bilingüe, pasa del árabe al inglés y alterna la composición íntima con las actuaciones en colaboración. El enfoque de folk independiente de Zowayed pone la voz y el oficio de componer canciones en diálogo con influencias acústicas e internacionales.
Su música refleja una generación para la cual la identidad local no exige un sonido tradicional fijo. Una canción bareiní puede valerse de la guitarra, texturas camerísticas o letras en inglés y seguir transmitiendo la experiencia de Manama, Muharraq, la familia, el viaje y la vida urbana. El tamaño reducido de la escena favorece la colaboración entre géneros.
Hay que distinguir entre la cita patrimonial y la perspectiva vivida. Ninguno de los dos artistas necesita introducir un laúd o un ritmo de fjiri en cada pista para demostrar su vínculo con el lugar. Baréin aparece en la elección de la lengua, el relato, los circuitos por los que actúan y los públicos que rodean la obra.
Mohammed Haddad, jazz y rutas experimentales
El compositor Mohammed Haddad abre una vía hacia la composición contemporánea, el teatro, el cine y el trabajo interdisciplinario. El presente de Baréin también incluye jazz, producción electrónica y escenas de rock y metal más contundentes. Estos ámbitos quizá sean menos visibles en los calendarios patrimoniales, pero resultan esenciales para comprender la amplitud musical del país.
Yazz Ahmed es la referencia internacional más clara para entrar en el jazz. Abdulla Haji y el colectivo Rouh han presentado Jazz Muharraqi, que enlaza la composición original con la memoria rítmica local. Otras colaboraciones reúnen a músicos bareiníes y residentes procedentes de toda la región, de modo que el propio escenario retrata la vida social contemporánea.
Para entrar en el metal, empiece por «Under a Violent Moon», de Necrosin, incluida en el lanzamiento homónimo de 2023. La guitarra y la voz de Mohammad Tael, junto con la batería y la voz de Mahmood Al Ansari, producen la descarga compacta y abrasiva de un dúo, muy lejos de la amplia arquitectura comunitaria del fjiri. La banda se formó en Baréin en 2018 y más tarde llegó al escenario de Wacken Open Air, trazando un camino concreto desde los ensayos locales hasta un festival internacional.
En la electrónica, el punto de partida es «Forever» (2022), de ZONE+. El productor bareiní construye una extensa pista de organic house con ritmos superpuestos, timbres cálidos y un movimiento gradual, en lugar de recurrir a una estructura de estrofa y estribillo guiada por la voz. Su trabajo con sellos y con la red de eventos Soundscapes muestra otra clase de infraestructura: clubes, iniciativas independientes y circulación electrónica transnacional.
El rock, el metal y la música electrónica merecen la misma seriedad histórica que el sawt o la canción radiofónica. Revelan locales de ensayo, públicos jóvenes, giras regionales, sellos y circulación digital. Sus lenguajes pueden ser internacionales, pero las condiciones en las que los músicos crean y escuchan son locales.
El presente sigue abierto
La música contemporánea de Baréin cambia más deprisa de lo que puede registrar un libro actualizado una vez al año. Aparecen nuevos lanzamientos en internet; las salas abren y cierran; los carteles de los festivales varían; los músicos trabajan en el extranjero y regresan. Por eso una guía útil ofrece nombres duraderos y hábitos de escucha, en vez de fingir que inmoviliza la escena.
Siga a los artistas mediante lanzamientos oficiales y programas vigentes. Consulte el National Theatre, el Cultural Hall, Spring of Culture y el Bahrain International Music Festival. Busque programaciones independientes locales, proyectos de jazz y actuaciones de bandas en lugar de esperar que una sola plataforma etiquete todo como bareiní.
Sobre todo, permita que el presente suene distinto de los capítulos patrimoniales. No es necesario que un cantautor con guitarra acústica, una trompetista de jazz, una banda de metal y un coro de fjiri converjan. Su coexistencia constituye el mapa moderno.