Capítulo 07
Un recorrido por la música de Macedonia del Norte en veinticuatro interpretaciones
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1. Cantores de glasoechko de Dolni Polog — canto documentado a dos voces
El punto de partida son dos voces masculinas sin acompañamiento. Una lleva la melodía mientras la otra sostiene una nota y se mueve contra ella. Hay que oír los batimientos entre alturas próximas, la respiración compartida y la ausencia de cobertura instrumental. Es una interpretación documentada con fines de salvaguardia, no una pretensión de representar a todos los pueblos o cantores.
2. Marija Micova — «Zela moma novi stomni»
La voz solista de Micova vuelve espacioso un ámbito melódico reducido mediante presión, ornamento y manejo del tiempo. La grabación de los años sesenta conserva su nombre y su timbre vocal. Conviene escuchar las consonantes como ritmo y las notas a las que se llega desde abajo, no atacadas como alturas fijas de un piano.
3. Marija Micova y Mitra Ǵurova — «Jana bole belo grlo»
Dos mujeres cantan a intervalo cerrado y crean una fricción que la práctica coral pulida podría eliminar. Ninguna voz es mero acompañamiento. Hay que seguir cómo coinciden, se separan y reajustan la afinación durante la frase. La breve grabación es una lección completa de afinación construida entre ambas.
4. Conjunto de Alo Tončov — «Taksimot Hidžas»
El taksim en hiyaz se despliega mediante el registro, las alturas importantes y las pausas deliberadas antes de que aparezca un pulso de danza. Alo Tončov, Mustafa Eminov, Trajče Našev y Zdrave Stafilov hacen audible una práctica urbana vinculada al mundo otomano como saber local de conjunto. Hay que escuchar al clarinete y al violín explorar el modo, no esperar la entrada del ritmo.
5. Ǵorǵi Šarlandžiev, Ilija Gulev y Todor Gošev — «Zlata»
La zurla y el tapan impulsan una danza rusali con la intensidad propia de una interpretación al aire libre. Primero se distingue la maza pesada de la varilla fina; después se sigue el adorno de la lengüeta a través del ciclo. Los músicos nombrados importan: su respiración, el peso del golpe y la coordinación producen esa fuerza tantas veces reducida a un sonido balcánico genérico.
6. Pece Atanasovski — «Gajdarsko oro»
Atanasovski conduce la gajda sobre la orquesta de instrumentos folclóricos de Radio Televisión Skopie. La presión continua del odre sostiene la base sonora, pero el puntero le da contornos mediante ataques cortos y ornamentos. Hay que oír cómo el bordón asienta la danza mientras la melodía cambia de dirección sin los cortes respiratorios que necesita una frase de kaval.
7. Esma Redžepova — «Čaje Šukarije»
Las frases repetidas en romaní se convierten a la vez en gancho y demostración de dominio vocal. Redžepova las estira sobre el pulso y vuelve de golpe a la respuesta del conjunto. Acordeón, instrumentos de lengüeta, bajo y percusión construyen una base sobre la que su voz puede tensarse; la grabación circula gracias a la singularidad de su fraseo, no porque ofrezca una atmósfera balcánica genérica.
8. Usnija Jašarova — «Džulo Džulo»
Jašarova ofrece otro centro vocal: línea redonda, ornamento controlado y un peso dramático interior. Debe situarse junto a Redžepova sin convertir la comparación en una clasificación. El contraste permite distinguir dos carreras con autoría propia que las recopilaciones pueden fusionar con demasiada facilidad.
9. Kočani Orkestar — «Romani Caj»
Los metales graves crean una base flexible mientras la línea superior alterna una melodía concisa con el impulso colectivo. El conjunto puede aumentar la intensidad sin convertir cada compás en un clímax. Es una banda profesional romaní que se dirige al mercado discográfico internacional mediante arreglo, equilibrio y sentido del tiempo, no mediante la promesa anónima de una fiesta permanente.
10. Trajko Prokopiev — «Lenka»
La escritura coral transforma la acentuación del macedonio y los gestos de raíz popular en arquitectura compuesta. Hay que escuchar la coordinación de consonantes, los bordones que se convierten en armonía y los cambios de densidad vocal. El papel institucional de Prokopiev importa, pero la partitura se gana su lugar por el trabajo físico que exige al coro.
11. Todor Skalovski — «Makedonsko Oro»
La orquesta transmite el movimiento de la danza mediante el acento, el color y una sonoridad pública cada vez más amplia. Conviene seguir la agrupación interna en vez de reducirla a aritmética. La obra muestra cómo un compositor puede hacer sinfónico el compás corporal y conservar la sensación del peso que pasa de un paso al siguiente.
12. Tomislav Zografski — Records para voz grave y piano
La voz grave y el piano entran en un mundo sonoro modernista, modelado por fragmentos profanos y sagrados. El teclado no se limita a acompañar: crea distancia, resistencia y comentario alrededor del texto. Zografski abre el canon concertístico más allá de la exaltación orquestal nacionalista sin fingir que el modernismo llegó desde fuera de la región.
13. Darija Andovska — daMar
Escrita para Saša Mirković y Ensemble Metamorphosis, daMar se mueve entre los sentidos de su título: vaso sanguíneo, nervio y grieta. La textura instrumental expuesta gana densidad hasta convertirse en presión de conjunto y vuelve a abrirse. La tradición no se pega sobre una partitura contemporánea: la memoria, la fractura y el encuentro entre taberna y sala de conciertos constituyen la propia forma.
14. Toni Kitanovski y Zoran Madjirov — «Krstacko Oro / Amanet»
Grabados en directo en el Skopje Jazz Festival de 2000, guitarra y vibráfono mantienen la movilidad armónica del pequeño dúo. El ataque de Madjirov puede resonar como percusión o suavizarse hasta producir una sonoridad suspendida; Kitanovski alterna acorde, pulso y línea. La referencia a la danza se convierte en material de improvisación, no en una firma nacional obligatoria.
15. Leb i Sol — «Aber Dojde Donke»
La guitarra de Vlatko Stefanovski asume el ornamento vocal mientras Bodan Arsovski, Kokan Dimuševski y Garabet Tavitjan sostienen un marco asimétrico de jazz-rock. La canción tradicional no se cita de pasada ni se trata como objeto sagrado. Se convierte en material para la improvisación colectiva.
16. Mizar — «Devojka od bronza»
El registro vocal grave, la guitarra oscura y la repetición ritual dan al post-punk de Skopie una gravedad propia. La canción no necesita un instrumento folclórico para sonar arraigada en su lugar. La lengua macedonia, la cadencia austera y el dominio del espacio vacío convierten la atmósfera en parte de la estructura.
17. Anastasia — tema de Before the Rain
Voces, percusión y cuerdas crean el espacio cinematográfico asociado internacionalmente con la película de Milcho Manchevski. Debe escucharse como banda sonora compuesta, no como interpretación tradicional sin mediación. La contención y la elección tímbrica transmiten historia emocional sin saturar la imagen.
18. Kiril Džajkovski con MC Wasp y Rucl — «Jungle Shadow»
La programación, el peso del bajo y las intervenciones vocales sitúan Skopie dentro de un circuito transnacional de clubes. El color instrumental balcánico muestreado es parte de la producción, no toda su identidad. Se puede comparar su presión rítmica comprimida con la asimetría en directo de Leb i Sol: ambos reorganizan sonidos heredados, pero mediante tecnologías y pistas de baile distintas.
19. Toše Proeski — «Čija si»
Proeski avanza desde la intimidad de la interpelación hacia un gran estribillo sin perder afinación ni claridad verbal. La canción circuló por los mercados de la antigua Yugoslavia y mostró cómo el carisma vocal podía atravesar nuevas fronteras. Hay que escuchar el control de la respiración bajo la aparente facilidad y la forma en que el arreglo protege una larga línea melódica.
20. Toše Proeski — «Jas i mojot dedo»
La actuación infantil de Proeski en arrumano durante un festival hace audible el Kruševo multilingüe al comienzo de su vida pública. La voz joven y el sencillo contexto del festival no deben confundirse con todo el repertorio arrumano. Su valor es biográfico: la futura estrella regional aparece primero mediante la lengua familiar, no a través del pop mayoritario.
21. Karolina Gočeva — «Smej mi se, smej»
La composición de Nikolče Micevski y la letra de Vesna Malinova ofrecen a Gočeva una canción moderna, modelada por el color acústico y el control formal del pop. Es escritura contemporánea con autoría, no una recuperación folclórica anónima. El arreglo deja espacio al texto y a una cálida línea vocal que no necesita excesos teatrales.
22. Adrian Gaxha con Floriani — «Ngjyra e kuqe»
El pop en albanés de un cantante nacido en Skopie entra en un mercado regional sin pedir permiso a una lista de éxitos en macedonio. El pulso electrónico y las voces masculinas alternas mantienen la pieza directa y apta para circular. Su presencia vuelve audible el carácter multilingüe del país, en vez de relegar la música albanesa a un párrafo de buenas intenciones.
23. SAF — «Fatamorgana»
La batería seca y un bucle contenido dejan espacio a las voces alternas, la rima interna y una perspectiva verbal marcadamente local. Skopie aparece desde la calle, no como panorama de festival. La coordinación del grupo importa tanto como la letra: cada entrada modifica la presión sin sobrecargar el pulso.
24. Dina Jashari — «Rastenija bez koren» (2025)
El recorrido termina con la voz y las teclas de Jashari dentro de un arreglo acreditado para una pequeña banda de guitarra, bajo y batería. La canción crece con paciencia: prefiere el detalle al clímax de festival y la producción de autor a un marcador patrimonial prestado. La selección más reciente de Macedonia del Norte no suena, por tanto, ni a resumen ni a emblema nacional. Es un conjunto joven que firma una grabación precisa en el presente.
1. ¿Definen los compases irregulares la música macedonia?
No. Los ciclos asimétricos son importantes en muchas danzas y bandas, pero el canto sobre bordón, la canción modal urbana, la balada pop, el coro, el rock y la electrónica se organizan mediante otros principios. El compás se aprende con pasos y acentos; después hay que escuchar más allá de él.
2. ¿Qué es el glasoechko?
Es un canto masculino a dos voces asociado con Dolni Polog. Una línea melódica principal se contrapone a una voz de bordón en una textura cerrada y expuesta. En 2015, la UNESCO lo incluyó en la Lista de Salvaguardia Urgente porque su transmisión se había reducido.
3. ¿Cómo suenan juntas la zurla y el tapan?
La zurla aporta una melodía de lengüeta potente y penetrante; el tapan divide el ciclo de danza mediante golpes graves y agudos de dos baquetas distintas. La combinación está pensada para el aire libre y los cuerpos en movimiento, no para una escucha ambiental y silenciosa.
4. ¿Qué es la čalgija?
La čalgija es una tradición de conjunto urbano modelada por rutas otomanas y músicos locales. Violín, clarinete, kanun, oud, tambura, percusión y voz aparecen en combinaciones cambiantes. La improvisación del taksim y la canción modal son claves fundamentales para entenderla.
5. ¿Por qué son centrales los músicos romaníes en la música del país?
Cantantes e instrumentistas romaníes dieron forma a las bodas, la radio, los discos, las bandas de metales, la pareja de zurla y tapan y las giras internacionales. Esma Redžepova y Usnija Jašarova son grandes autoras, no añadidos vistosos a un relato étnicamente macedonio.
6. ¿Por dónde conviene empezar con Leb i Sol?
Conviene empezar por «Aber Dojde Donke». Primero hay que seguir el bajo y la batería antes del solo de guitarra; después, comparar su asimetría en directo con la programación de «Jungle Shadow», de Kiril Džajkovski. El contraste muestra dos generaciones que reorganizan sonidos heredados con lenguajes de banda y producción diferentes.
7. ¿Cuál es la mejor primera grabación de Toše Proeski?
«Čija si» muestra el control vocal de su madurez solista. Después puede oírse «Jas i mojot dedo», su interpretación infantil en arrumano: juntas, ambas grabaciones enlazan el Kruševo multilingüe con la carrera regional de pop que vino más tarde. «Magija», con Esma Redžepova, sigue siendo otro dúo importante.
8. ¿Dónde se puede oír música en directo en Skopie?
Hay que consultar los programas vigentes de la Filarmónica, la Ópera y Ballet Nacionales, el Centro Cultural Juvenil, el Skopje Jazz Festival y las salas independientes. Conviene confirmar el artista y la fecha: ninguno de esos espacios garantiza permanentemente un solo género.
9. ¿Toda canción llamada macedonia pertenece en exclusiva a Macedonia del Norte?
No. Los repertorios cruzan las fronteras actuales y las denominaciones regionales antiguas. Deben acreditarse el intérprete, la localidad, la lengua y la versión. Una interpretación puede pertenecer a la vida musical de Macedonia del Norte sin convertirse en propiedad exclusiva del país.
10. ¿Cómo sería una primera panorámica equilibrada de la música de Macedonia del Norte?
Conviene elegir una selección contrastada de voces, instrumentos, autores romaníes, obras de concierto, rock y pop actual, y observar qué sostiene la forma en cada caso. Esa respuesta cambiante resulta más útil que buscar un único sonido nacional.