Capítulo 04
Skopie romaní, Esma Redžepova y Usnija Jašarova
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Los músicos romaníes construyen el sonido público
Los músicos romaníes han trabajado en bodas, restaurantes, radio, discos, cine y giras internacionales. Su versatilidad es conocimiento profesional, no prueba de que la música romaní carezca de identidad propia. Un intérprete puede abordar repertorios macedonios, turcos, albaneses, serbios y romaníes para públicos distintos a la vez que mantiene tradiciones familiares y comunitarias.
Šuto Orizari, en Skopie, se convirtió en un importante centro municipal y cultural romaní tras el terremoto de 1963 y el posterior desarrollo urbano. La vida musical romaní de la ciudad no se reduce a un solo barrio, pero Šutka es fundamental para sus instituciones, bodas y carreras públicas.
La voz de Esma entra antes de que se asiente el arreglo
Esma Redžepova empezó a actuar con el conjunto de Stevo Teodosievski cuando era adolescente. Su carrera abarcó la radiodifusión yugoslava, las giras internacionales, la canción en romaní y la cultura popular macedonia. El título «Reina de los Gitanos», muy usado en la promoción, responde a una fórmula histórica de la industria; en el uso cotidiano, resulta más útil describirla como cantante y autora romaní.
«Esma’s Song (Esma Kiri Gilli)» presenta una voz juvenil que ya domina el ornamento rápido y el ataque directo. «Čaje Šukarije» hace inconfundibles esas cualidades: se apoya en las frases repetidas, se eleva sobre el conjunto y convierte la flexibilidad rítmica en autoridad.
La banda importa. El acordeón o los instrumentos de lengüeta, la percusión, el bajo y las respuestas arregladas crean el espacio en el que su voz puede crecer. Debe reconocerse el papel de Stevo Teodosievski como arreglista y representante sin permitir que su nombre absorba el de ella.
Usnija Jašarova ofrece otro centro de gravedad
La obra grabada de Usnija Jašarova con conjuntos macedonios y su carrera posterior en el teatro de Belgrado trazaron una ruta distinta. Su voz puede sonar más redonda e interior que la de Redžepova, aunque el repertorio y la fecha de grabación modifican la comparación. En «Džulo Džulo», la línea cantada y el ornamento guardan un equilibrio muy preciso.
El lanzamiento del Smithsonian Songs of a Macedonian Gypsy reunió a Redžepova y Jašarova, lo que facilita compararlas, pero también puede desdibujar las diferencias entre sus carreras. Es preferible oír una grabación solista de cada una antes de la pieza compartida «Macedonian Horo (Soborsko Oro)». Esta danza revela la energía del conjunto, no una competición entre cantantes.
La canción en romaní se dirige a la comunidad y a oyentes romaníes transnacionales; las grabaciones en macedonio o serbio pueden acceder a otros mercados. Las artistas trabajaron a menudo en las tres lenguas. La traducción ayuda a entender el sentido, pero el ritmo vocal depende de las sílabas originales.
Una carrera multilingüe no debe describirse como pérdida de autenticidad. Las preguntas más precisas son quién escribió o arregló la canción, qué lengua emplea esa versión y cómo llegó a su público.
Entre las bandas romaníes de Macedonia del Norte hay especialistas en zurla y tapan, instrumentistas de viento-metal, clarinetistas y conjuntos de boda contemporáneos dirigidos por teclados. Kočani Orkestar, vinculada a la ciudad de Kočani y a un circuito internacional de bandas de metales, es una referencia destacada para empezar. Sus grabaciones unen la práctica romaní de bodas, el arreglo para banda de metales y la producción de las llamadas músicas del mundo.
La promoción internacional suele exigir que las bandas romaníes suenen siempre extáticas y rápidas. Una escucha completa también necesita canciones lentas, improvisación y las transiciones propias del oficio dentro de una celebración. La virtuosidad incluye saber cuándo no tocar a la máxima intensidad.
El legado público de Esma contiene cuidados y controversias
Redžepova vinculó su carrera a la labor humanitaria y a proyectos para crear un museo de la música y una casa de la humanidad. Las disputas posteriores sobre su patrimonio y el legado institucional inacabado no deben sustituir a la música. Sí muestran, sin embargo, que la memoria cultural depende tanto de la gestión como del aplauso.
Su colaboración con Toše Proeski en «Magija» enlaza generaciones y públicos diferentes del pop. El dúo resulta especialmente revelador después de sus primeras grabaciones en romaní, pues muestra cómo funciona su timbre inconfundible dentro de un pulido arreglo del siglo XXI.
Los festivales y sellos internacionales dieron nuevos públicos a las bandas de metales romaníes de Macedonia del Norte, pero también privilegiaron una fórmula reconocible: tempo rápido, solos espectaculares y la promesa de una fiesta balcánica desinhibida. Kočani Orkestar podía ofrecer esa intensidad, aunque sus mejores grabaciones dependen asimismo del arreglo, el equilibrio de los metales graves y la capacidad de pasar de la canción a las secciones instrumentales.
Hay que oír la línea de bajo antes que la trompeta. Las tubas o los metales graves crean una base flexible: unas veces caminan y otras marcan directamente los acentos de la danza. El clarinete puede atravesar los metales con adornos próximos a la voz. Cuando un solista acelera, el conjunto debe reajustar la articulación que lo sostiene. El aparente desenfreno es trabajo coordinado.
La producción de estudio puede separar los instrumentos con más limpieza que una boda callejera, mientras la amplificación de festival aumenta el impacto del bajo y la percusión. «Romani Caj», de Kočani Orkestar, coloca una base articulada de metales graves bajo una línea melódica concisa; el arreglo transita entre el fraseo de canción y el impulso colectivo sin permanecer al máximo volumen. Es un disco concebido para circular, pero su fuerza sigue naciendo del equilibrio y el sentido del tiempo de los músicos.
Šuto Orizari tiene una vida musical cotidiana, no solo simbólica
Šuto Orizari se filma con frecuencia como un lugar romaní excepcional, lo que puede cargar cada boda o banda de metales con la obligación de representar a todo un municipio. Sus habitantes también escuchan pop, rap, música devocional, canciones televisivas y éxitos internacionales; los artistas locales trabajan con teclados, estudios domésticos y vídeo en línea, junto a formaciones tradicionales. Aquí la música es vida cívica y profesional, no una atracción disponible a demanda.