Capítulo 07
Veinticuatro interpretaciones para recorrer la música ucraniana
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Estas veinticuatro interpretaciones avanzan desde la polifonía comunitaria y el canto ritual hasta el arte del kobzar, la composición grabada, las historias urbanas y la producción actual. Las fechas identifican una grabación o publicación, no la antigüedad de la tradición subyacente. En las obras clásicas se nombra un conjunto, director o solista porque el título de una partitura no revela por sí solo cómo suena la música.
1. Krynytsia Ensemble: «Oi, Z-za Hory Ta Shche Y Z-za Lymanu»
Comience con la interpretación de Krynytsia documentada junto con la tradición de canciones cosacas inscrita en 2016 en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia de la UNESCO. Siga la voz principal, la entrada aguda y el apoyo grave. La armonía crece porque quienes cantan asumen responsabilidades diferentes.
2. Pelageia Kovtunovych y el conjunto de la aldea de Vovchytsi: «Vesnianka: Spring Song»
En la publicación de Smithsonian Folkways de 1991, una cantante y un conjunto aldeano de la región de Rivne identificados proyectan un estribillo primaveral sin bajo de estudio ni marco teatral. Escuche la coordinación social antes de abordar las transformaciones posteriores del material de las vesnianky.
3. Drevo: «Oy U Poli Ozerce»
La publicación de 1991 ofrece una interpretación polifónica contrastante. Los intervalos cercanos y los timbres individuales hacen que el acorde respire, adquiera rugosidad y se abra sin el empaste de un coro pulido.
4. Petro Terpeliuk y Veselka: «Arkan»
La misma antología de 1991 gira hacia la danza hutsul. Violín, tsymbaly y percusión hacen que las figuras repetidas se muevan con los bailarines; pequeñas aceleraciones dan dirección al círculo.
5. Fedir Zharko, catalogado como F. Jarko: «Duma about Marussia of Bohuslav»
El catálogo de 1991 conserva el crédito abreviado, aunque el músico se llama Fedir Zharko. A lo largo de los seis minutos de narración, la voz sigue los giros morales mientras las figuras de bandura puntúan sin encerrar el texto.
6. Julian Kytasty: «Song of Truth»
La publicación de Smithsonian de 2025 incorpora una maestría contemporánea al repertorio del kobzar. Escuche las palabras claras, el metro flexible y la conversación de la bandura con la voz.
7. Ukrainian Bandura Players: «Rozviytesia Z Vitrom»
Esta grabación de Monitor de 1955 convierte la dimensión de la narración solista en monumento de la diáspora. Varias banduras y voces masculinas dan a la memoria un gran sonido público.
8. Oreya Choir: «Prayer for Ukraine»
La grabación de Oreya de 2000 da un cuerpo coral definido a la musicalización de Mykola Lysenko del texto de Oleksandr Konysky. Escuche cómo un texto cívico cobra fuerza mediante la frase, la llegada armónica y el aliento colectivo.
9. Ukrainian National Choir bajo la dirección de Oleksandr Koshyts: «Shchedryk»
La grabación de 1922 conserva el texto ucraniano de Mykola Leontovych antes de que el villancico inglés se impusiera mundialmente. El ruido de superficie rodea la figura de cuatro notas, las entradas superpuestas y la promesa de prosperidad de la golondrina.
10. Bournemouth Symphony Orchestra bajo la dirección de Kirill Karabits: «Symphony No. 3»
La publicación de Chandos de 2019 presenta la concepción original de Borys Lyatoshynsky para el final. Siga el conflicto temático, el color orquestal y la disonancia acumulada antes de abordar la batalla ideológica en torno a la revisión.
11. Gidon Kremer y Kremerata Baltica: «Warm Wind»
En la interpretación de 2007 en la Semperoper de la obra de Victoria Poleva, violín, percusión y cuerdas se comportan como una sola corriente cambiante. Una compositora ocupa el centro de la secuencia, no sus márgenes.
12. DUMKA y la National Symphony Orchestra bajo la dirección de Volodymyr Sirenko: «Requiem for Larissa»
La publicación de ECM de 2004 da al duelo privado de Valentyn Silvestrov un conjunto, un director y una grabación precisos. La suavidad, la repetición y el cambio frágil hacen comunitaria la atención sin convertirla en ceremonia cívica.
13. Sofia Rotaru y Smerichka: «Chervona Ruta»
La interpretación cinematográfica de 1971 mantiene unidos la escritura de Volodymyr Ivasiuk, la interpretación de Rotaru y el sonido de conjunto de Smerichka, y revela cómo la melodía pasó del autor al gran público.
14. Kvitka Cisyk: «Verbovaya Doshchechka»
El disco de 1980 «Kvitka» aporta un oficio de estudio minucioso de la diáspora a materiales derivados del repertorio tradicional. La dicción y el control del micrófono de Cisyk transmiten mucho más que nostalgia.
15. Nina Matvienko con el Bereginya Choir: «Kvitka-Dusha»
La grabación para película televisiva de 2004 mantiene visible la autoría: música de Konstantin Meladze, letra de Diana Golde y voz de Matvienko. Su timbre agudo y concentrado sigue siendo inconfundible ante el arreglo elaborado y el coro.
16. Arkady Gendler: «Kiever Shayn»
En el disco de 2013 «Yidishe Lider», la canción en yidis del propio Gendler da a Kyiv y a la Ucrania judía un autor identificado, no una vaga etiqueta de ambiente urbano. Su tenor lírico habita un arreglo de cámara moldeado alrededor del texto.
17. Okean Elzy: «Obiymy»
Esta canción de rock de estadio de 2013 comienza casi en privado. Sviatoslav Vakarchuk deja que la tensión y la vulnerabilidad se acumulen hasta que el público puede habitar la petición.
18. Aksana Amet-Mustafa: «Elif Dedim, Be Dedim»
Esta filmación de campo de 2014 realizada en Crimea ofrece una canción tártara de Crimea fuera del marco de la catástrofe. La interpretación solista y sin prisa de Amet-Mustafa mantiene en primer plano la lengua, la melodía y la presencia personal.
19. Jamala: «1944»
Esta grabación de 2016 ofrece una segunda interpretación tártara de Crimea imprescindible en la secuencia, pero nunca la única posible. La memoria familiar entra en el pop internacional mediante un texto en inglés y tártaro de Crimea, una inflexión modal y un clímax vocal controlado.
20. DakhaBrakha: «Sho Z-Pod Duba»
En el disco de 2010 «Light», voces, violonchelo y percusión hacen que un arreglo nacido del teatro adquiera peso físico. El material de origen se convierte en composición con autoría, no en cita decorativa.
21. ONUKA: «ZENIT»
El sencillo de 2019 deja que la arquitectura electrónica y los timbres tradicionales compartan un único espacio diseñado. Observe cómo Nata Zhyzhchenko y Yevhen Filatov organizan cada color acústico mediante ritmo y producción.
22. alyona alyona: «Rybky»
La grabación de 2018 convierte el ucraniano conversacional en un rap ágil. El flow, el humor y la seguridad corporal hacen de la propia lengua la principal aliada del ritmo.
23. DvaTry: «Kozachok Perebornyi»
La grabación de 2026 «Savyntsi» une cuerdas, percusión y electrónica con una fuente de 1955 de la región de Poltava. Puesto que tanto los músicos registrados en 1955 como los intérpretes actuales figuran en los créditos, la transformación sigue siendo una relación entre personas, nunca una muestra anónima.
24. Hyphen Dash: «23:58»
La pieza final procede del disco de 2026 «I Was Afraid of Stone Rooms». El jazz, el hip-hop, la electrónica y la improvisación colectiva del trío de Kyiv habitan un presente que no es ni un concurso televisivo ni una categoría de canción de guerra.
Escuchar música en Ucrania
Comience en casa con tres secuencias breves: Krynytsia–Kovtunovych–Drevo–Terpeliuk para la forma regional y la función social; Zharko–Kytasty–Bandura Players para la epopeya y el instrumento; Oreya–Koshyts–Karabits–Kremer–Sirenko para la música de tradición escrita como interpretación grabada. Pase después por Rotaru, Cisyk, Matvienko, Gendler y Okean Elzy antes de entrar en la secuencia actual.
En Ucrania, consulte las programaciones vigentes de salas filarmónicas, teatros de ópera, Suspilne y festivales. Kyiv y Lviv ofrecen los calendarios institucionales más densos, mientras los museos regionales, centros culturales y conjuntos comunitarios aportan un contexto esencial. Viajar durante la guerra exige seguir las orientaciones oficiales de seguridad actualizadas, respetar los toques de queda y responder de inmediato a las alertas aéreas.
Las grabaciones de archivo adquieren más sentido cuando intérprete, localidad, recopilador, fecha de grabación y fecha de publicación permanecen diferenciados. La grafía ucraniana y los créditos completos permiten remontarse hasta el músico incluso cuando una canción circula muy lejos de su edición original.
Las últimas selecciones llegan hasta 2026 sin pretender completar el país. La distancia entre las voces aldeanas iniciales, Hyphen Dash y DvaTry no es una escalera de lo antiguo a lo nuevo, sino el espacio donde los músicos ucranianos siguen decidiendo cómo seguirán sonando la memoria, la lengua, el oficio y el placer.
¿Qué distingue la polifonía aldeana ucraniana?
Muchos estilos locales mantienen audibles los timbres individuales dentro de una armonía poderosa y de intervalos cerrados. Una voz principal puede establecer texto y altura, una voz aguda aporta elevación y las partes medias o graves crean peso mediante notas sostenidas y fricción.
¿Qué es una duma?
Una duma es una extensa narración épica asociada con los kobzares y con instrumentos como la kobza o la bandura. Su declamación flexible sigue historias de cautiverio, huida, conflicto cosaco, moralidad y memoria histórica.
¿Son la kobza y la bandura el mismo instrumento?
No. Son instrumentos pulsados emparentados, con construcciones históricas y tradiciones interpretativas diferentes. Las banduras modernas de concierto desarrollaron sistemas de cuerdas más numerosos y varias escuelas técnicas, mientras las formas antiguas de kobza poseen afinaciones y repertorios propios.
¿De dónde procede «Carol of the Bells»?
Mykola Leontovych compuso «Shchedryk» a partir de una canción de invierno ucraniana sobre una golondrina que anuncia prosperidad. Peter Wilhousky añadió después el texto navideño en inglés conocido como «Carol of the Bells».
¿Por qué es importante «Chervona Ruta»?
La canción de Volodymyr Ivasiuk unió una melodía moderna de canción popular con imágenes carpáticas y letra en ucraniano. Sofia Rotaru y Smerichka contribuyeron a que alcanzara un enorme público soviético tras su primera interpretación pública en 1970.
¿La música tártara de Crimea está representada únicamente por «1944», de Jamala?
No. «1944» hizo audible internacionalmente una historia familiar, pero la música tártara de Crimea también comprende canción tradicional, repertorio instrumental, música de boda, jazz, pop y el trabajo de artistas jóvenes en Crimea y entre comunidades desplazadas.
¿Cómo afectó el régimen soviético a la música ucraniana?
Las instituciones soviéticas formaron músicos, llevaron conjuntos al escenario e hicieron circular repertorios, pero la censura, la rusificación, la presión ideológica y la represión también restringieron la lengua ucraniana, el modernismo, la vida religiosa y las instituciones culturales independientes.
¿Cómo ha cambiado la invasión rusa la vida musical?
Desde 2014, y en especial tras la invasión a gran escala de 2022, la ocupación, el desplazamiento, la movilización, los recintos dañados, las alertas aéreas y el duelo han condicionado todos los ámbitos del trabajo musical. Los artistas también continúan haciendo canciones de amor, música de baile, obras sacras y humor porque la vida cotidiana sigue mereciendo defensa.
¿La música ucraniana contemporánea consiste sobre todo en folk mezclado con electrónica?
No. El trabajo de folclore electrónico goza de mucha visibilidad, pero Ucrania también tiene rock, rap, jazz, metal, techno, ambient, noise, composición experimental, pop tártaro de Crimea y muchas formas que no utilizan ningún instrumento tradicional.
Las orientaciones oficiales de seguridad vigentes, los toques de queda y las instrucciones ante alertas aéreas tienen prioridad sobre cualquier plan cultural. Los teatros de ópera, salas filarmónicas, emisoras y festivales pueden publicar programaciones, pero estas cambian con rapidez y los refugios deben utilizarse de inmediato cuando así se indique.