Capítulo 06
Oud, orquesta, canción del Golfo y música actual en Mascate
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La canción comercial se desarrolló antes que las instituciones modernas
La trayectoria de Salim Rashid Suri en los discos de goma laca muestra a un músico omaní inmerso en una economía discográfica internacional décadas antes de la televisión nacional. El oud, la voz y el sawt circularon porque marineros, comerciantes y oyentes de la diáspora ya constituían un mercado. Sus discos condensaban actuaciones sociales más extensas en caras que podían volver a escucharse.
Más tarde, la radio y la televisión crearon otra escala. Los cantantes pudieron dirigirse a un público nacional, mientras los estudios y festivales del Golfo enlazaban Omán con Arabia Saudí, Kuwait, Baréin y los Emiratos. Los arreglos podían sumar cuerdas, teclados y percusión de estudio al oud y los mirwas.
Salah Al Zadjali trabaja en este ámbito comercial como cantante, compositor y arreglista. «Sout Al Matar» pone en primer plano una voz cálida y un fraseo melódico del Golfo dentro de una producción pulida. Conviene escuchar dónde la percusión aclara el verso poético y dónde las cuerdas amplían el estribillo.
El oud es a la vez un instrumento heredado y una profesión actual
El oud reúne la práctica modal árabe, el acompañamiento del canto y la improvisación solista, pero los instrumentistas omaníes llegan a él desde escuelas y trayectorias diversas. Amal Waqar lo aborda como compositora, productora y activista, además de intérprete. Su obra integra el ataque de las cuerdas pulsadas en arreglos contemporáneos sin reducir el oud a un mero emblema de tradición.
Ziyad Al Harbi ha actuado como solista omaní de oud en producciones de la Royal Opera House. Mohammed Al Aghbari y Sultan Al Ghafri protagonizaron el Oud Duel de 2026 junto a la Muscat Royal Philharmonic Orchestra. El contraste permitió apreciar la técnica de cada músico: timbre, ornamentación, longitud de frase y presencia escénica se volvieron decisiones audibles.
La mejor manera de escuchar un duelo de oud no consiste en votar de inmediato. Es preferible seguir cómo cada intérprete termina una frase, emplea el silencio y se desplaza entre la resonancia grave y el brillo de las cuerdas agudas.
La Royal Oman Symphony Orchestra, inaugurada en 1987, estableció una formación profesional continuada en instrumentos y repertorios de la orquesta occidental. Los conjuntos reales, militares y policiales también ampliaron la enseñanza de banda. Estas instituciones no sustituyeron a los grupos tradicionales; crearon otro mercado laboral y otra concepción del rigor sonoro del conjunto.
La Muscat Royal Philharmonic Orchestra y los programas de la Royal Opera House sitúan hoy a músicos omaníes junto a artistas visitantes. Esta colaboración puede producir un aprendizaje real, aunque el repertorio presentado siga siendo ópera italiana, canción clásica árabe o música híbrida, y no una composición omaní.
Cabe preguntar qué función desempeña el músico omaní: integrante de sección, solista, compositor, arreglista o intérprete ceremonial. Estar presente en un escenario de Mascate no equivale a ser autor, y ambas cosas pueden ser relevantes.
La Royal Opera House es un recinto, no un género
La Royal Opera House Muscat presenta ópera, ballet, estrellas árabes, orquestas, jazz, actividades educativas y nuevos talentos omaníes. Una misma temporada puede pasar del repertorio de Mohammed Abdel Wahab a un taller de oud y una sinfonía europea. El edificio hace posibles estos encuentros; no los funde en un único estilo nacional.
Programas recientes acreditan a músicos omaníes como Faisal Al Shibli al oud, Jihad Bait Rabeea al nay, los percusionistas Tarik Al Ya'qoubi y Badar Al Yaaqoubi, y Nibras Al Malahi al oud. Estos créditos permiten seguir sus trayectorias más allá de un solo concierto.
Conviene consultar el programa vigente y elegir al menos un acto dirigido por un artista omaní. Después, hay que leer el reparto. Los nombres impresos en menor tamaño suelen revelar la infraestructura musical con más claridad que la figura visitante del cartel.
El Mascate multilingüe crea sus propias rutas populares
En Mascate se escuchan el árabe, el inglés, el hindi, el malayalam, el urdu, el suajili, el baluchi y otras lenguas. Las bandas de boda, los escenarios de hoteles, las escuelas, los estudios privados y las publicaciones digitales conectan esos públicos. La música de un residente extranjero forma parte de la escena de la ciudad sin atribuirle por ello autoría omaní.
El canto multilingüe de Haitham Mohammed Rafi ofrece un ejemplo omaní claro porque su trayectoria abarca repertorios árabes y surasiáticos. Sham Maskari incorpora el rap y la composición en inglés a otro circuito. Sus obras convierten el multilingüismo actual de una ciudad portuaria en sonido, no en un mero dato demográfico.
Thanae y Pulse and Soul forman un grupo que actúa en directo en Mascate, liderado por una cantautora omaní-griega. «You and Me» (2021) aporta una grabación original más allá del repertorio para actos: la voz y el arreglo de banda sostienen una canción pop personal cuya autoría está ligada a una trayectoria en Mascate, sin presentarla como estilo nacional.
La escena independiente se reconoce en grabaciones concretas
Omán cuenta con grupos de rock, raperos, productores, cantautores y músicos experimentales, pero no todas esas trayectorias dejan el mismo rastro documental. Para entender la escena, una grabación con título y créditos resulta más útil que la etiqueta genérica de «vibrante».
Amal Waqar, Haitham Rafi y Sham Maskari ofrecen tres ejemplos diferentes. Salah Al Zadjali aporta una referencia destacada de la canción comercial. «You & I», de Harith Altouqi, incorpora un sencillo omaní de pop y EDM, mientras After 12 Collective, formado en Omán por músicos electrónicos locales, suma «Calcite Veins»: la síntesis analógica y modular se despliega como improvisación en directo y no como pop pulido del Golfo. Estos títulos y créditos permiten distinguir trayectorias sin pretender que alguna de ellas agote la escena.
Para descubrir actuaciones en directo, deben consultarse los calendarios actuales de salas de Mascate, escuelas de música, festivales y páginas de artistas. Conviene comprobar la fecha antes de viajar. Una residencia en un hotel y un concierto de música original son experiencias distintas, incluso si toca la misma banda.
Una ruta por tres ciudades permite escuchar sin prisas
En Mascate, la Royal Opera House, el National Museum, los recursos de música tradicional y los calendarios independientes ofrecen puntos de partida. En Nizwa, conviene atender a la poesía, las filas y los tambores de un programa cultural del interior. En Sur, hay que buscar la historia marítima y un conjunto de canciones del mar con nombre propio. Salalah solo debe añadirse si el viaje deja tiempo suficiente para escuchar Dhofar como un centro y no como una breve parada de un día.
Antes de cada parada conviene elegir una grabación procedente de ese lugar. Después se puede anotar qué modificó el escenario: la duración, la amplificación, el tamaño del grupo o la distancia del público. Así, el viaje sirve para escuchar, no para acumular lugares.
Los programas vigentes cambian, pero una ruta apoyada en música identificada y lugares concretos conserva su utilidad. Hay que comprobar qué puede oírse en el presente sin confundir un programa pasajero con toda la vida musical de una ciudad.