Capítulo 07
Un itinerario de escucha por la música afgana
8 minutos de lectura
Una buena guía de escucha de música afgana debe nombrar la grabación, no limitarse a remitir al lector a un simple término de búsqueda. Las doce entradas siguientes avanzan desde la música de concierto de Kabul hasta Herat, Hazarajat, Badakhshan, el pop radiofónico, los repertorios de mujeres y la música hecha en el exilio. Las fechas se refieren a la interpretación o la edición indicadas en cada entrada; cuando una edición de archivo apareció después de la grabación, ambos momentos son relevantes.
Rubab, poesía y la era de la radio
1. Ustad Mohammad Omar con Zakir Hussain — «Emen / Tintal» — grabada en 1974, publicada en 2002. Empiece por el shakal de ritmo libre. Mohammad Omar enuncia el modo a solas y permite percibir cada ataque seco y cada resonancia por simpatía. Cuando la tabla entra en el tintal de dieciséis tiempos, ese mismo universo melódico adquiere peso y avance.
2. Homayun Sakhi con Salar Nader — «Raga Madhuvanti» — 2006. Esta interpretación de treinta y cuatro minutos recompensa la paciencia. Escuche cómo Sakhi aumenta la densidad sin perder el perfil afilado del rubab y cómo Nader pasa del acompañamiento al diálogo rítmico. Es un ejemplo nítido de la continuidad de la práctica clásica afgana en la escena de la diáspora californiana.
3. Ustad Sarahang — «Lovers' Desire» — Music of Afghanistan, 1961. A lo largo de ocho minutos, siga cada regreso al verso poético: el énfasis alterado, la cadencia demorada y el momento en que la tabla transforma la recitación en canto sujeto a compás. La importancia de Sarahang reside en esa interpretación sostenida, no solo en su potencia vocal.
4. Farida Mahwash con el Kabul Ensemble — Radio Kaboul — 2003. La voz luminosa y controlada de Mahwash lleva la disciplina de la canción afgana de la era radiofónica a una grabación de conjunto posterior. Atienda a la claridad del texto, al ornamento mesurado y al modo en que los instrumentos enmarcan la línea vocal sin invadirla.
5. Ahmad Zahir — Dilak Am — 1972. El formato cambia de inmediato: canciones más breves, una voz popular directa y arreglos concebidos para volver a escucharse. El disco es una buena puerta al pop de Kabul porque la poesía, la instrumentación moderna y la concisión propia del estudio se encuentran sin que el resultado parezca un recital clásico comprimido para la radio.
Herat, Hazarajat y Badakhshan
6. Mohammad Sâdeq Bolbol, Rahim Khushnawaz, Naim Khushnawaz y Gada Mohammad — «Jâm-e Nârenji» — publicada en 1996. Voz, rubab, dutar y tabla se engranan en un conjunto heratí compacto. Escuche la diferencia entre el ataque recortado del rubab y la línea pulsada más larga del dutar; después, cómo la tabla entrelaza ambos sonidos bajo la voz.
7. Zainab Herawi y Anar Gol — «Bibi Gol Afruz» — publicada en 2002. Esta es una vía directa hacia el repertorio social de las mujeres de Herat. La intimidad de las voces y el pulso no imitan un concierto público: preservan la fuerza del canto compartido en otra clase de espacio musical.
8. Safdar Tawakoli — «Agar az Bamiyan o Qandahari» — de amplia circulación en el periodo posterior a 2001. La dambura de Tawakoli establece una trama sobria y repetitiva para su voz. Escuche la fuerza que nace de la economía: unas pocas figuras pulsadas pueden sostener a la vez la lengua, la identidad regional y una amplia proyección pública.
9. Mir Maftoon — Watan Ast Badakhshan — 2022. Maftoon lleva el carácter melódico badakhshaní a una producción discográfica contemporánea. La voz ocupa el primer plano, el arreglo está más pulido que una grabación de campo y la referencia regional se mantiene explícita, sin disolverse en un pop afgano genérico.
Mujeres, exilio y un presente vivo
10. Sonita Alizadeh — «Brides for Sale» — 2014. El instrumento central es el habla rítmica. Alizadeh emplea un fraseo ceñido, la interpelación directa y el lenguaje visual del videoclip para convertir el rap en testimonio y alegato. La pieza pertenece a este recorrido porque la música afgana también vive en las nuevas formas elegidas por los artistas desplazados.
11. Kefaya y Elaha Soroor — Our Freedoms Must Be Won — 2026. La voz de Soroor se encuentra con guitarra, sintetizadores, bajo, batería y una producción de estudio estratificada. Escuche cómo los materiales melódicos hazaras y afganos siguen siendo reconocibles dentro de arreglos polirrítmicos influidos por la electrónica y el rock; el álbum trata la tradición como materia para la composición actual.
12. Farangis Mirzad con la Orquesta Juvenil Afgana — «Banu: Her Voice, Her Freedom» — 2026. La composición de Mirzad y el arreglo orquestal de Tiago Moreira da Silva convierten una voz individual en una declaración colectiva de mayor alcance. Creada en el marco del Instituto Nacional de Música de Afganistán en Portugal, la pieza cierra el recorrido con una institución que reconstruye la vida musical en el exilio.
Dónde escuchar música afgana hoy
En las condiciones actuales, Afganistán no puede recomendarse responsablemente como destino de turismo musical. Las opciones reales para escuchar música en directo se encuentran en otros lugares: programas del Instituto Nacional de Música de Afganistán y la Orquesta Juvenil Afgana en Portugal, conciertos de conjuntos afganos en Europa y Norteamérica, actuaciones y labor docente de Homayun Sakhi, y nuevos lanzamientos de artistas como Elaha Soroor. Las fechas cambian; consúltese la programación vigente del artista o la institución, no una lista antigua de salas.
A partir de aquí, el recorrido puede ramificarse en varias direcciones. Siga las cuerdas desde Mohammad Omar hasta Sakhi, el dutar heratí, la dambura de Tawakoli y las grabaciones nuristaníes de waj. Siga las voces desde Sarahang y Mahwash hasta Zainab Herawi, Anar Gol, Soroor, Alizadeh y Mirzad. O compare espacios: concierto universitario, estudio de radio, actuación comunitaria, álbum comercial y orquesta en el exilio. Cada itinerario conserva la identidad del intérprete y su contexto, a la vez que permite apreciar la amplitud musical de Afganistán.
¿Qué música es popular en Afganistán?
Los oyentes afganos han hecho suyas expresiones muy diversas: la canción popular de la era radiofónica, el ghazal, las tradiciones regionales, la música de dambura, la música de danza vinculada al attan, la interpretación instrumental clásica, la música del cine indio, el pop iraní y los lanzamientos digitales o de la diáspora más recientes. Los gustos varían según la época, la región, la lengua y el acceso.
¿Cuál es la música tradicional de Afganistán?
La expresión abarca muchas prácticas: canciones regionales, música culta de Kabul, conjuntos heratíes, tradiciones de dambura, attan, repertorios nupciales, música doméstica de mujeres y otras formas locales. Afganistán posee muchas tradiciones, no un único estilo tradicional.
¿Cuál es el principal instrumento de la música afgana?
El rubab es el principal emblema internacional, pero comparte el paisaje con el dutar, la dambura, el tanbur, el ghichak, la tabla, el zerbaghali, los tambores de marco, el dhol, el sornai y el armonio.
¿Es afgano el origen del rubab?
El rubab ocupa un lugar destacado en la historia y la identidad musical de Afganistán, mientras que las prácticas afines de construcción e interpretación se extienden por una región mucho más amplia. La inscripción de la UNESCO de 2024 reconoce una práctica compartida por Afganistán, Irán, Tayikistán y Uzbekistán.
¿Es el attan la danza nacional de Afganistán?
El attan se ha promovido como danza nacional y está estrechamente asociado con las tradiciones pastunes. Sus ritmos, movimientos y contextos sociales varían según la región y la comunidad, y las versiones de la diáspora continúan transformándose.
¿Qué es el ghazal afgano?
En el ghazal afgano, la poesía del ámbito cultural de influencia persa cobra forma en una interpretación melódica y rítmica moldeada por los linajes de Kabul, las prácticas regionales, la radio y las relaciones con la música culta de Asia Meridional. La interpretación del cantante da vida musical al poema.
¿Con qué músicos afganos conviene empezar?
Ustad Mohammad Omar y Homayun Sakhi en el rubab, Ustad Sarahang en el canto, Farida Mahwash en la canción radiofónica y Ahmad Zahir en la canción popular ofrecen puntos de partida distintos. Abren caminos en varias direcciones y no constituyen un canon completo.
¿Está permitida actualmente la música en Afganistán?
Desde agosto de 2021 se han documentado graves restricciones a la música pública, los instrumentos y los músicos. Las condiciones varían según el lugar y el momento; la escucha de grabaciones históricas, la continuidad en el ámbito privado y la interpretación en la diáspora siguen formando parte de la vida musical afgana.
¿Pueden los viajeros escuchar música en directo dentro de Afganistán?
Afganistán no es hoy un destino convencional de turismo musical, y los principales avisos oficiales de viaje desaconsejan visitar el país. Las grabaciones históricas, los archivos bien documentados y los conciertos de la diáspora afgana ofrecen vías más seguras para acercarse a esta música.
¿Se dice «música afgana» o «música afgani»?
«Música afgana» es la expresión normal en español. «Afgani» se usa ante todo para la moneda de Afganistán, aunque puede aparecer en títulos antiguos o en formulaciones informales.
El recorrido termina donde empezó: con más de un sonido. Siga el rubab de Kabul a California, oiga el dutar heratí junto al repertorio privado de las mujeres, contraste una canción norteña de dambura con una orquesta radiofónica y deje que el público de la diáspora pase a formar parte de la grabación. Cada detalle ensancha la música porque revela otra persona, otro espacio y otra ruta dentro del universo musical afgano.