Capítulo 03
Marruecos amazig: ahwash, rwais, Atlas y Rif
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La música amazig abarca muchas tradiciones, no un género único
Las comunidades amaziges se extienden por el Souss y el Anti-Atlas, el Alto y el Medio Atlas, el sureste y el Rif, con lenguas, instrumentos, formas de danza e historias discográficas diferentes. La palabra bereber sigue siendo habitual en archivos antiguos, pero muchos artistas e instituciones prefieren amazig. Ninguno de los dos términos constituye por sí mismo una descripción musical.
La canción de los rwais en tashelhit puede girar en torno a un cantante-poeta acompañado por un ribab y un conjunto; el ahwash reúne poesía, coro antifonal, percusión y filas coordinadas de bailarines; el ahidous del Atlas Medio establece otra relación entre coro mixto, bendir y movimiento; los izran del Rif ponen en primer plano formas poéticas breves y cantadas, así como voces de mujeres en contextos específicos. Una recopilación que reúna todo bajo una misma atmósfera de flauta y tambor pierde las estructuras que distinguen cada práctica.
El archivo de 1966 incluye Ahouache from Tata y dos piezas tituladas Ahouache dyal Telatenouss. Conviene escucharlas como grabaciones vinculadas a lugares concretos, no como una definición total. La masa de tambores y voces solo transmite una parte del acontecimiento; el movimiento y el intercambio poético organizan lo que el micrófono no puede mostrar.
El ahwash compone un espacio público
En el ahwash, las líneas o los arcos de intérpretes hacen audible la plaza. La percusión establece un pulso común, mientras la poesía cantada puede pasar de los solistas al coro. El grupo no se limita a acompañar a los bailarines: canto, percusión, vestimenta, distribución espacial y gesto forman una sola composición pública.
El sonido suele crecer por acumulación. Una llamada presenta el texto, el coro fija una respuesta y los tambores densifican la trama rítmica. Las pequeñas diferencias de tiempo dentro de un grupo numeroso aportan amplitud, lejos del unísono perfectamente pulido de un estudio. Al aire libre, el ataque llega al oyente antes de que la resonancia grave termine de desarrollarse.
La taskiwin, danza marcial del Alto Atlas occidental, entró en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia de la UNESCO en 2017. Combina danza y canto con un cuerno decorado llamado tiskt. La inscripción concierne a una práctica regional concreta cuya continuidad está amenazada, no al conjunto de la música del Alto Atlas.
Fatima Tabaamrant convierte a la cantante-poeta en una voz pública moderna
Fatima Tabaamrant es una de las cantantes-poetas esenciales en tashelhit. Su obra pertenece a la tradición rrways y, al mismo tiempo, se dirige a públicos actuales mediante los discos, la televisión y la vida pública. Imik Si Mik ofrece un buen punto de partida: siga la línea melódica, la insistencia del texto y el impulso del conjunto en vez de limitarse a oír un color exótico de ribab.
Su presencia vocal es directa y retórica. La repetición puede intensificar un argumento, mientras las respuestas instrumentales dejan espacio para que el texto cale. Como muchos oyentes internacionales no entienden tashelhit, las traducciones y los resúmenes temáticos permiten profundizar en la música en vez de reducirla a un mensaje político.
Tabaamrant también desmiente el tópico de que las mujeres amaziges aparecen sobre todo en coros colectivos anónimos. Es una autora y figura pública plenamente identificada. Su carrera reúne lengua regional, trabajo profesional en conjunto, radiodifusión nacional y activismo sin reducir esos papeles a un solo lema.
Izenzaren y Ammouri Mbarek se electrificaron sin dejar atrás la poesía
Izenzaren surgió de la escena de rock y música popular del Souss con guitarra eléctrica, banjo, percusión y poesía en tashelhit. Wad Itmuddun es una buena introducción. Escuche la figura repetida de la guitarra y cómo se apoya en ella la línea vocal; la amplificación modifica la textura, pero el texto sigue guiando una canción arraigada en su región.
Tazwit, de Ammouri Mbarek, abre otra vía para la música amazig moderna. Su obra ayudó a llevar la canción en tashelhit a circuitos discográficos y festivales más amplios. Los arreglos acústicos y eléctricos muestran cómo la melodía y la cadencia poética perduran a través de distintos tratamientos sonoros.
Estos artistas se agrupan a veces bajo la etiqueta folk-rock amazig, pero esa denominación solo sirve como punto de partida. Compare el timbre de la guitarra, la posición de la percusión y la relación entre la voz solista y el coro. Izenzaren, Mbarek y Tabaamrant no suenan igual por el mero hecho de cantar en tashelhit.
El Atlas Medio articula lotar, bendir y voz
La música del Atlas Medio incluye ahidous, tamawayt y canción popular vinculada a comunidades de habla tamazight del Atlas Central. Filas mixtas de bailarines pueden construir el ritmo con bendires, mientras una voz principal prolonga una frase aguda y ornamentada sobre el pulso. El lotar proporciona una base de cuerda pulsada en varios estilos profesionales.
Mohamed Rouicha fue un gran cantante e intérprete de lotar del Atlas Medio. Inas Inas es el punto de partida más claro. El ataque y el patrón repetido del lotar sostienen una voz capaz de moverse entre la ternura y la proyección pública. Su popularidad entre públicos de distintas lenguas demuestra que una lengua regional no implica un alcance cultural reducido.
El ahidous se entiende mejor a través de Moha Oulhoucine Achibane y del conjunto de Tighassaline que dirigió. Una actuación filmada de la Troupe Ahidous Tighassaline en Timitar muestra la forma como sonido y movimiento coordinados: las filas se estrechan y se abren, los bendires golpean como un cuerpo colectivo y no como acompañamiento solista, y el líder da forma a los cambios mediante gestos. Revela más que un vídeo anónimo de danza bereber porque identifica el conjunto, la localidad y el linaje.
La carrera de Najat Aatabou también parte de raíces del Atlas Medio y se incorpora a los circuitos nacionales del chaabi y de los medios de comunicación. Su voz enfática y sus letras sociales pertenecen al ámbito de la música popular urbana, donde el origen regional se encuentra con el casete, el escenario y el público masivo.
El Rif y las mujeres del norte merecen más que una nota al pie
La canción en tarifit, la poesía izran y la música popular del Rif recogen historias de vida rural, migración, protesta y diáspora europea. Las breves formas poéticas de las mujeres pueden circular en bodas y en la memoria social, aun cuando los catálogos comerciales acrediten con mayor constancia a cantantes varones. Silya Ziani, conocida también como Salima Ziani, aporta una voz contemporánea a esa tradición septentrional. Empiece por Izran Ralla Wah: sus líneas cantadas y compactas conservan la franqueza de los izran, mientras la grabación sitúa a una mujer rifeña en el centro de la autoría.
Los grupos y cantantes del Rif emplean bendir, gasba u otras flautas, teclados modernos, violín y producción eléctrica según la generación. El sonido puede coincidir con músicas vecinas del norte de Argelia y con mercados mediterráneos más amplios, pero la localidad, la lengua y la trayectoria profesional mantienen su especificidad.
En Mawazine 2026, Rif expérience apareció en el escenario de Salé junto a otros artistas marroquíes. El cartel retrata una temporada, no un canon permanente. La obra de Ziani en tarifit aporta la voz concreta de una mujer a ese escenario público cambiante.
Las obras concretas precisan el mapa regional
Escuche Ahouache from Tata, Imik Si Mik de Tabaamrant, Wad Itmuddun de Izenzaren, Inas Inas de Rouicha, el ahidous de Tighassaline y Izran Ralla Wah de Ziani. La secuencia pasa de la plaza colectiva a la cantante-poeta, la banda eléctrica en tashelhit, el lotar del Atlas Medio, los bendires de un gran conjunto y una voz rifeña contemporánea.
La palabra amazig conserva importancia política y cultural, pero la música se vuelve audible a través de estas diferencias. La región no es un adjetivo decorativo: cambia la lengua, el conjunto, la forma poética, el movimiento y la vía por la que una grabación llega al oyente.