Capítulo 07
Veinticuatro interpretaciones a través de la música de las Islas Salomón
11 minutos de lectura
La secuencia conserva seis interpretaciones de Malaita porque revelan distintas clases de trabajo musical, no seis versiones de flautas de Pan. Después recorre Mungiki, Guadalcanal, la Provincia Occidental, Isabel, una referencia a Temotu, instituciones nacionales y estudios actuales.
1. Kinipa’ea, Ooreana, ’Irisipau y Warahane: «Paane ni Rokera»
Cuatro intérpretes ejecutan dos partes cíclicas, cada una duplicada a la octava. Puede seguirse una pareja hasta que la otra altera el ritmo compuesto. El cuarteto de Raroasi da al sur de Malaita nombres precisos, no un sonido genérico de flautas de Pan.
2. Afunakwa: «Rorogwela (Canción de cuna)»
La voz baegu de Afunakwa sin acompañamiento debe oírse antes que la historia de la muestra. Los finales de frase, la respiración y el regreso melódico sostienen la grabación. Su reutilización electrónica posterior no modifica su origen en el norte de Malaita.
3. Joshua Kaipua y cantantes varones de Mungiki: «Na hua a na sa’a (Canción de los Clanes)»
Bellona, o Mungiki, es una comunidad de lengua polinesia dentro de las Islas Salomón. Kaipua dirige una forma vocal extensa donde el material colectivo repetido deja espacio a la variación individual.
4. Mujeres de Makile: «Rope»
El equilibrio entre las voces cambia cuando las bailarinas se mueven respecto del micrófono, haciendo audible la coreografía. Makile da a Guadalcanal un entorno aldeano fuera de Honiara.
5. ’Irisipau y participantes ’Are’are: «Kiro Ni Karusi»
’Irisipau presenta un juego acuático donde las manos salpican, recogen agua y atrapan aire. El instrumento desaparece después de cada golpe y deja la técnica en los cuerpos, no en un objeto que pueda guardarse.
6. Conjunto ’Are’are de tambores de hendidura de Kiu: «Para Ni ’O’o»
Varios cuerpos de madera ahuecados reparten ataques agudos y graves dentro de un repertorio ceremonial. Su entrelazamiento recuerda la coordinación compartida de las flautas de Pan, mientras el impacto, la resonancia y el esfuerzo físico son totalmente distintos.
7. Coro de la Misión Católica de Buma: «Always I Remember You»
El vínculo del coro con Malaita y su institución católica permanecen audibles en el equilibrio, la armonía y la respiración colectiva. Una forma eclesiástica importada se ha convertido en trabajo vocal local mediante la lengua y el ensayo.
8. Panapasa y Matila Balekana con el coro de Wesley United Church: «God Save Our Solomon Islands»
Un matrimonio unido también en la composición, una congregación, la tecnología de cinta y el concurso del himno se encuentran en una sola obra cívica. La canción entró en la ceremonia estatal con la independencia y conservó su historia de grabación eclesiástica.
9. Kaibia Worship Team: «Gloria»
Larisha Ramo, Priscilla Luiramo y Stephany Agusi Ratu hacen sonar tres voces femeninas sobre batería, bajo, teclados y guitarra en Kaibia SSEC Church. Esta versión documentada de 2023 capta una banda de culto actual.
10. Bamboo Band of Roviana Western Solomons: «Bamboo Rhythms of the Solomons»
Este álbum de 1970 desplaza hacia el oeste la escucha de las bandas de bambú. Las columnas de aire de los tubos largos aportan peso al bajo mientras los tubos más cortos reparten ataques más rápidos.
11. Solomon Islands Dance and Theatre Group: «Bilikiki»
La grabación del grupo, de 1972, presenta una danza del ave de las Salomón Occidentales dentro de una producción escénica nacional. Es una presentación arreglada, no una interpretación aldeana captada en su entorno original.
12. Emanuel Sale: «Kisi Mai»
La concisa grabación de Sale, realizada en 1963, restituye a otro músico identificado a los inicios de la música popular grabada. La voz y un acompañamiento portátil llevan la canción sin el peso de un estudio moderno.
13. Edwin Nanau Sitori y Fred Maedola: «Walkabout Long Chinatown»
La composición de Honiara de Sitori se difundió mediante la primera grabación de Maedola y las versiones posteriores. El pijin urbano, un estribillo memorable y la sobriedad de la banda de cuerdas vuelven cantable la ciudad.
14. Narasirato: «Warato’o»
Narasirato lleva el conocimiento ’Are’are de las flautas de Pan a un álbum moderno y a un marco escénico internacional. Los tubos graves, el movimiento del grupo, la voz y la amplificación adaptan ciclos largos a los tiempos del festival y de la grabación.
15. Momotu Panpipe Cultural Group: actuación en el Mini Panpipe Festival de 2019
El grupo de Isabel llevó canciones ancestrales a un festival público de Honiara, con Amelia Thapo y Lency Noguara participando en la interpretación de flautas de Pan y la danza. El acontecimiento documentado basta; no hace falta inventar un título de pista.
16. Sisiva: «Tutuani»
Una banda de Isabel liderada por mujeres entra en el ámbito popular actual con voz, guitarra, bajo, teclados y batería. La identidad provincial procede de las artistas, no de una cita tradicional obligatoria.
17. Bre-Zii, Troblack, Legal y Jammin: «Meri Temotu»
El título convierte Temotu en tema. No demuestra el lugar de nacimiento de cada intérprete ni representa las tradiciones de Tikopia, Anuta, las islas Reef y Santa Cruz.
18. Sharzy: «Ta’umai»
El nacimiento de Sharzy en Simbo, su trabajo en roviana y su catálogo multilingüe hacen de la movilidad parte de la música. El pulido arreglo de pop isleño sostiene una voz melódica directa.
19. Onetox: «Ramukanji»
Las voces en armonía compacta, el pulso de reggae y la facilidad para cantarla en grupo llevaron esta pista de Honiara a públicos de todo el Pacífico. El bajo y la guitarra a contratiempo enmarcan una identidad colectiva concebida para circular.
20. DMP con Anthony B: «Hustle Harder»
DMP se encuentra con un artista jamaicano sin perder su identidad de banda de Honiara. Las voces alternadas y una gramática compartida del reggae hacen audible la colaboración.
21. Jaro Local: «Dakini Tangarareh»
Jaro Local sitúa la lengua y la pertenencia cultural en el centro de una canción popular actual. Su labor en festivales también conecta la interpretación con la infraestructura que permite viajar a otros artistas.
22. Rosie Delmah: «Hello»
Delmah interpreta una canción muy conocida mediante el reggae del Pacífico. La melodía familiar plantea precisamente el reto: hay que centrarse en su fraseo, la base rítmica y la producción, sin atribuirle la composición original.
23. Baka Solomon: «What Na U Saveh?»
El pijin conversacional y un ritmo con inflexiones de rap dan a la secuencia otro centro verbal. Baka convierte una pregunta directa en estribillo y actitud, a la vez que deja espacio alrededor del flujo verbal.
24. MiYah y Baka Solomon: «Unpredictable»
El recorrido termina con dos artistas de Honiara compartiendo un sencillo de estudio de 2026. La voz melódica principal de MiYah y la red de producción de Baka reúnen reggae, pop y pulido electrónico en un intercambio compacto.
Secuencia práctica de escucha
Empezar por situarse en Honiara
El primer día debe dedicarse al contexto antes de buscar un concierto. Durante su horario de apertura, puede visitarse el National Museum and Cultural Centre y preguntar por programas públicos vigentes o grupos acreditados. Conviene escuchar SIBC y Wantok FM y anotar nombres de artistas, lenguas y anuncios de actos. Honiara cambia con rapidez, por lo que un locutor de radio actual o un contacto del museo sabrá más que un horario antiguo.
La ciudad debe recorrerse teniendo presente su historia estratificada. Chinatown enlaza con «Walkabout Long Chinatown». Rove, con la historia de la radiodifusión y la banda policial. El paseo marítimo y los recintos hoteleros, con los conciertos contemporáneos. El paisaje bélico de Guadalcanal está presente, pero la vida local debe conducir el relato musical.
Elegir un concierto por sus créditos
Heritage Park Hotel, Pacific Crown Hotel y King Solomon Hotel han acogido música en directo, mientras Bonfire Festival y Aelan Riddim Music Festival han reunido grandes carteles. El mismo día deben comprobarse la fecha, los artistas, las condiciones de entrada y el transporte. El nombre de un recinto no garantiza un género concreto.
Conviene escoger un cartel que identifique a los intérpretes. Una noche mixta puede resultar ideal: un homenaje a las bandas de cuerdas, un grupo de reggae, una solista y un artista visitante del Pacífico revelan cómo funciona la escena. Llegar con tiempo permite oír a los teloneros, cuyos conciertos muestran a menudo la siguiente etapa de la música de Honiara.
Dejar que la radio conecte las provincias
Los programas de bandas de cuerdas y la información provincial de SIBC pueden presentar grupos con escasa presencia en catálogos comerciales. El grupo, la aldea y el título de la canción anunciados son contexto esencial. Radio Happy Lagoon puede aportar orientación sobre la Provincia Occidental cuando esté disponible. El audio de un teléfono quizá sea el único rastro accesible de un excelente grupo provincial, de modo que los créditos importan aún más.
Un viaje más allá de Guadalcanal debe responder a un acto público, una invitación local o la guía de alguien informado. No se debe llegar a una comunidad ’Are’are, de Isabel, Makira o Temotu esperando que una ceremonia privada se convierta en espectáculo. Hay que preguntar quién puede asistir, si corresponde pagar y si se permite grabar.
Oír el culto como culto
El canto eclesiástico se cuenta entre los sonidos públicos más poderosos del país. Solo debe asistirse con el respeto ordinario que espera la congregación. Hay que vestir de manera adecuada, llegar antes de que empiece el canto y guardar los teléfonos salvo que exista permiso explícito. Un gran coro no es un concierto gratuito situado dentro de una iglesia.
La confesión modifica el sonido. Si la oportunidad y la etiqueta lo permiten, conviene oír más de una tradición durante la estancia. Debe prestarse atención a la lengua, la relación entre quien guía y el grupo, los instrumentos y la resonancia de la sala. La experiencia más valiosa quizá consista en aprender cómo participa la gente, no en obtener una grabación.
Construir una secuencia doméstica en cuatro partes
Después de la visita, la escucha puede organizarse en cuatro contrastes. Primero, se sitúa «Paane ni Rokera» junto a los ataques acuáticos de «Kiro Ni Karusi» y la madera golpeada de «Para Ni ’O’o». Segundo, se compara a Afunakwa con los cantantes mungiki y las Mujeres de Makile. Tercero, se reúnen el coro de Buma, el himno de la independencia, Kaibia Worship Team y la banda de bambú de Roviana. Cuarto, se avanza por Sharzy, Onetox, DMP, Jaro Local, Rosie Delmah y las dos grabaciones de Baka Solomon.
En los apuntes deben mantenerse juntos intérprete y obra. El lugar se añade solo cuando los créditos lo respaldan. Esta secuencia hace audible el cambio sin ordenar las comunidades en una escala que vaya de lo antiguo a lo nuevo.
1. ¿Qué es lo más conocido de la música de las Islas Salomón?
El público internacional suele conocer el país por los conjuntos polifónicos de flautas de Pan, en especial las grabaciones ’Are’are del sur de Malaita. El panorama más amplio incluye canto a varias voces, tambores de hendidura, trompetas de caracola, juegos acuáticos, coros eclesiásticos, bandas de cuerdas y bambú, metales, reggae, pop, hiphop, góspel y producción electrónica. Su rasgo decisivo es la variedad organizada por comunidades y relaciones identificadas.
2. ¿La música ’Are’are es la música tradicional de todo el país?
No. La música ’Are’are pertenece al pueblo ’Are’are del sur de Malaita. Sus familias documentadas de conjuntos de flautas de Pan y sus demás géneros poseen una riqueza extraordinaria, pero la propia Malaita alberga muchas otras comunidades lingüísticas. Guadalcanal, Isabel, Makira, la Provincia Occidental, Temotu, Choiseul, Central y Rennell y Bellona tienen historias diferenciadas que exigen sus propios créditos.
3. ¿Cómo crean polifonía los conjuntos ’Are’are de flautas de Pan?
La técnica cambia según la familia del conjunto. En la grabación ’au tahana «Paane ni Rokera», cuatro músicos interpretan dos partes cíclicas, cada una duplicada a la octava. Los ciclos se encuentran con un pequeño desplazamiento y crean intervalos cambiantes y un ritmo combinado denso. Otras familias distribuyen cantidades distintas de partes e instrumentos, de modo que este cuarteto es un ejemplo, no una fórmula universal.
4. ¿Quién fue Afunakwa y por qué es importante «Rorogwela»?
Afunakwa era una mujer baegu del norte de Malaita que cantó la canción de cuna grabada «Rorogwela». Deep Forest utilizó después una muestra de su voz en «Sweet Lullaby» y la presentó mediante un marco africano incorrecto. El punto de partida ético y musical es la interpretación completa y acreditada de Afunakwa, donde su respiración, lengua y fraseo pueden oírse en sus propios términos.
5. ¿La música de agua de las Islas Salomón es igual que Vanuatu Women’s Water Music?
No. «Kiro Ni Karusi» documenta juegos musicales ’Are’are en el agua en el sur de Malaita. Vanuatu Women’s Water Music es un movimiento distinto y con nombre propio de otro país, con sus propias comunidades e historia interpretativa. Ambos emplean técnicas manuales y la resonancia del agua, pero la semejanza del material no fusiona su pertenencia ni su identidad.
6. ¿Qué diferencia hay entre un conjunto de flautas de Pan y una banda de bambú?
Las flautas de Pan se soplan: el aire cruza el borde del tubo para producir una altura. Una banda de bambú suele utilizar tubos abiertos que se golpean contra el suelo y producen golpes afinados mediante el tubo y su columna de aire. Ambas pueden repartir partes entre intérpretes y ambas emplean bambú, pero difieren en acciones, ataques, funciones de conjunto y repertorios.
7. ¿Cómo moldeó la radio la música de las Islas Salomón?
La radiodifusión pública regular comenzó en 1952, con la banda de cuerdas de Honiara de Fred Kona en el primer programa. La grabación en cinta permitió a la emisora reunir y volver a emitir música de numerosas islas. Más tarde, SIBC promovió música tradicional, grupos de flautas de Pan, voces históricas y bandas de cuerdas en directo. La radio volvió familiar en todo un archipiélago una interpretación realizada en una sala y ayudó a que las canciones se convirtieran en memorias nacionales.
8. ¿Qué conviene oír primero en la música popular actual de las Islas Salomón?
Puede comenzarse con «Ramukanji», de Onetox; «Ta’umai», de Sharzy; «Hustle Harder», de DMP con Anthony B; «Dakini Tangarareh», de Jaro Local; «Tutuani», de Sisiva; «What Na U Saveh?», de Baka Solomon; y «Unpredictable», de MiYah con Baka. Juntas abren caminos hacia el reggae, el pop isleño multilingüe, la música de bandas lideradas por mujeres, la producción electrónica y el pijin con inflexiones de hiphop.
Participan en redes conectadas del Pacífico y del ámbito wantok, pero no son un solo país ni una sola cultura musical. Bougainville forma parte de Papúa Nueva Guinea, y Vanuatu es un Estado independiente. Los artistas salen de gira y colaboran a través de las fronteras; los formatos de bambú y el reggae circulan ampliamente. El intérprete, la comunidad y el lugar de grabación deben permanecer unidos a cada obra.
10. ¿Cómo puede escuchar con respeto un visitante?
Deben utilizarse los programas públicos vigentes, los conciertos acreditados, la radio y la orientación de los museos. Hay que pedir permiso antes de fotografiar o grabar. El culto debe tratarse como culto y las ceremonias comunitarias como vida de la comunidad, no como entretenimiento garantizado. Conviene remunerar a artistas y organizadores mediante el sistema disponible de entradas o contribuciones. Sobre todo, hay que recordar los nombres: consignar los créditos con cuidado es una forma práctica de respeto y conduce a una escucha mejor.